Cuatro de los cinco carabineros declarados culpables cumplirán su pena en libertad
Si hubiera que elegir un solo episodio bochornoso de los muchos episodios bochornosos que integran la Operación Huracán, quizás habría que decantarse por el intento del profesor Smith de demostrar la eficacia del programa «Antorcha» para interceptar mensajes de Whatsapp y de Telegram en una comisión investigadora del Congreso.
Después de muchos intentos, no pudo demostrar nada. Le echó la culpa a la mala conexión de internet. No le creyó ningún parlamentario. Más tarde, en un juicio, no le creyó el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco que en enero lo declaró culpable, y no le creyó ahora, en la lectura de la sentencia, donde lo fue condenado a 12 años de prisión.
Más que interceptar mensajes, el tribunal llegó a la convicción de que Álex Smith, el profesor, lo que hizo fue implantar evidencia falsa en teléfonos de comuneros mapuche para incriminarlos en actos terroristas.
Los delitos por los que fue condenado son falsificación de instrumento público, obstrucción a la investigación y obstrucción a la investigación calificada. Por los mismos delitos fue condenado, aunque a 10 años de prisión, el ex capitán de Carabineros Leonardo Osses, entonces jefe de la Oficina Informática Forense.
El ex general Gonzalo Blu, entonces director de inteligencia de la Araucanía, y el ex mayor Patricio Marín, ex jefe de operaciones, también en La Araucanía, fueron condenados a cinco años de cárcel, pero con el beneficio de libertad vigilada intensiva.
A tres años y un día fue condenado el ex coronel Marcelo Teuber, mientras que el ex cabo de Carabineros Manuel Riquelme recibió 100 días de presidio. Ambos cumplirán la pena en libertad.


