La comunicadora y el actor se casaron este sábado en Maitencillo
La pareja recibió a los comensales en la casa que comparten. Los novios estaban hermosos, sostiene Josefa, hermana de la hoy esposa.
Tras poco más de un año juntos, la comunicadora Kika Silva (32) y el actor Gonzalo Valenzuela (46) decidieron llevar su relación hasta otras dimensiones: justo al mediodía de este sábado, la pareja se casó en una ceremonia civil realizada en Maitencillo. El sitio elegido para dar el sí fue el mismo donde ambos desarrollaron su historia de amor.El casamiento se hizo en el domicilio que el recordado intérprete de «Machos» tiene desde hace una década en el sector de Laguna de Zapallar, lugar en el que ya estaba viviendo la pareja y que de hecho sufrió remodelaciones durante los últimos meses. Aquel recinto, de 400 metros cuadrados y jardín, sirvió de escenario para celebrar el compromiso y recibir así a las decenas de invitados que llegaron a presenciar el hito.
Aunque inicialmente los novios buscaban efectuar un evento íntimo, con no más de 20 asistentes, hace tres semanas definieron cambiar sus planes. Al final, la convocatoria quedó establecida para 120 invitados. Entre los concurrentes figuraron los hijos mayores de Valenzuela (Silvestre, de 16, y Alí, de 12), su hija Anka (4), colegas y amigos suyos de Buenos Aires, Argentina. Por el lado de Kika, asistió su clan completo y amigas como la periodista Tita Ureta.
«Todo resultó muy emotivo, la ceremonia fue linda y los novios estaban preciosos, todo salió perfecto», aborda Josefa Silva, hermana menor de Kika, quien describe que la novia «se veía increíble, como una princesa». «Me lo lloré todo, fue muy emocionante verla con su vestido. Ambos estaban muy emocionados, fue hermoso cuando se encontraron. Todo fue muy emocionante, desde que entró la Kika con su vestido, la ceremonia civil y después, cuando leyeron los votos de cada uno. Fue todo realmente muy lindo y muy de ellos», asegura.
«Kika no se esperaba que Gonzalo dijera los votos, le dedicó palabras muy lindas, ella se emocionó mucho», aporta Thomas G. Matheson, encargado del styling de la novia y amigo de Silva. «Siempre la vi disfrutando del momento, a mí me tocó llevarle la cola, así es que me sentí súper honrado de acompañarla por las escalinatas. Ella se veía espléndida».
Tita Ureta, cercana desde tiempos colegiales con Kika, entrega conceptos luminosos: «Estoy realmente feliz por mi amiga. ¿Qué te puedo decir? Yo sólo quiero lo mejor siempre para ella y estoy súper emocionada».
¿Cómo vio a su amiga, Tita?
«Me emocioné de verla tan feliz, relajada y en paz. Y pasándolo tan bien en un día precioso. Se veía hermosa».
Respecto a su look, Kika enfrentó el enlace con Gonzalo usando un vestido de novia creado por la diseñadora de modas Daniela Bustamante, quien viajó hasta Maitencillo para la preparación del evento. La tenida en sí consistió en un peto blanco, con hombros descubiertos y una falda larga que contaba con una cola de 1,80 metros, también en tonos blancos. «A mí me encantó cómo se veía, considero que el vestido la representaba un montón, mantuvo la esencia de Kika, pero a la vez le otorgó un toque elegante como para el matrimonio», sostiene Bustamante, quien advierte que el diseño se hizo en lino, «para así darle un look más playero».
¿Cómo estaba ella antes de casarse?
«Estaba muy acompañada. Se preparó toda la mañana. Ale del Sante la maquilló, la dejó hermosa, junto a Sara Lavín y Thomas G. Matheson. Mientras eso pasaba nosotros le planchamos el vestido y el look, que también tuvo botas de Ricky Sarcany. A Kika la vi muy feliz, tranquila, relajada, muy ella, contenta y cero nerviosa. Creo que estaba plena».
Gonzalo, el novio, también quiso innovar con su look: en vez de utilizar el clásico traje oscuro, eligió un café claro para chaqueta y pantalón, que acompañó con una camisa blanca sin corbata. Además, usó lentes de sol en la ceremonia.
Después de ocurrido el casamiento, siempre en el mismo recinto se ofreció un cóctel y un almuerzo que incluyó platos cuya base eran pescados y mariscos. También hubo comida vegana y orgánica para aquellos que no desearan consumir carnes blancas. Durante la noche del sábado, tanto los novios como los invitados asistirían a un centro de eventos ubicado en Cachagua.
Antes de casarse se zambulló
Previo a pasar horas arreglándose para su matrimonio, Kika Silva pasó la mañana de este sábado protagonizando actividades como cualquier otro día. Partió la jornada con una sesión de ejercicios y posteriormente bajó hasta la playa de Maitencillo donde su zambulló: parte de esa acción quedó registrada en un video que ella misma compartió en Instagram (https://acortar.link/qfJ0AJ), grabación que terminó con un «¡qué rico!».
«Ella tenía muchas ganas de partir el sábado en el mar, me había comentado ayer (viernes) que quería hacerlo», aporta Josefa, hermana de Kika. «Yo sabía que lo iba a hacer. Me escribió para que nos metiéramos al agua, esta vez no pude», comparte Tita, amiga del alma. «Con Kika nos une el amor al mar. Por eso, este domingo ya tenemos planeado meternos y así llenarnos de lindas energías», decreta.


