La bailarina tiene una tienda, es influencer y estudia para ser personal trainer
Siempre le he dicho a mi familia que yo soy capaz de todo, comenta la joven que también sigue vinculada a la danza.
«De a poco quiero ser una empresaria, jajajá», dice Chantal Gayoso, bailarina profesional que debutó en TV en el programa «Rojo, el color del talento» y que ahora se mueve en un mundo laboral más amplio que la danza.
«Este año ha sido distinto para lo que siempre he hecho. Si bien agarro todas las campañas posibles como influencer, el foco lo tengo puesto en mi tienda online. Estoy trayendo cosas de Brasil y también me ocupo de las redes sociales de mi emprendimiento. Me ha ido súper bien», relata Chantal en medio del primer evento en Chile de la marca Shein.
Su tienda, llamada Chantal Gayoso Boutique, la fundó en 2019 aprovechando que su madre es diseñadora y partió vendiendo kimonos. Luego, cuando ya estaba pololeando con Thiago Cunha, vio una oportunidad en traer trajes de baño, ropa deportiva y accesorios desde Brasil.
En paralelo, la bailarina está terminando un curso para convertirse en personal trainer. «Siempre le he dicho a mi familia que yo soy capaz de todo y no me puedo encasillar solamente en ser bailarina profesional, porque en Chile si bien hay espacio para todos, cuesta un poco. Yo considero que la estabilidad económica es fundamental para vivir bien y darme los gustos que quiera. Por eso tengo mi tienda, donde estoy sólo yo a cargo y hago de todo: desde armar los paquetes hasta los envíos», expone. En cuanto a la danza, como ella maneja su agenda, se suma a los proyectos que la inviten porque «es mi pasión, amo bailar».
Sobre su interés en ser personal trainer explica que surgió porque «mucha gente me pedía que subiera a redes sociales rutinas de ejercicios. Y claro, podía hacerlo, pero no quiero pasar a llevar a la persona que sí estudió. Entonces elegí aprender online y tengo como proyecto hacer una plataforma de entrenamiento».
Además, junto a su pareja crearon un café que venden en tiendas de suplementos. «Con Thiago hemos estado en la parada de crear cosas. Hay que ir generando por todos lados», asegura. Hasta ahora no ha sido un problema hacer negocios con su pololo: «Lo hemos llevado súper bien y siento que es algo bueno. Es un fondo común que no se toca, son ahorros y a largo plazo lo podemos usar en algo para los dos».


