Belén Barros cuenta que ese país es más barato que el resto de Europa y que Santiago
Los edificios en Tesalónica, la ciudad donde está radicada, son antiguos y no tienen conserje y no hay mucha vida en comunidad. Las cuentas llegan cada tres meses.
Por el trabajo de su marido, quien se desempeña en una empresa de logística internacional, la chilena Belén Barros (34) se radicó en la ciudad portuaria de Tesalónica, en Grecia. Desde allá teletrabaja para la editorial chilena de libros Pehuén, gracias a la visa de nómade digital, que le permite mantener su empleo en nuestro país y ejercerlo desde el extranjero.
Si bien estudió Nutrición, fundó una empresa de marketing digital y se especializó en el tema, lo que facilita el trabajo a distancia.
¿Cómo es teletrabajar desde Europa?
‘Lo positivo es que tengo mis propios horarios. Como son seis horas de diferencia con Chile, trato de adelantar algunas cosas en mi mañana para dejarlas enviadas a Chile. Lo que quizás me falta es esa vida de oficina o de equipo que se pierde con el trabajo remoto. Pero estamos súper comunicados, tenemos diferentes grupos de WhatsApp y hacemos reuniones virtuales. Se extraña el día a día con los compañeros, pero lo suplimos de otra forma'.
¿Y no le complica cuando trabajan hasta tarde en Chile?
‘Son contadas las veces en que me he tenido que quedar hasta tarde. En mi pega son súper comprensivos. Siempre que tenemos reuniones las ponen temprano, cosa que no sea tan tarde para mí'.
¿Cómo recibe su sueldo?
‘Tengo mi cuenta bancaria chilena activa, así que me pagan ahí'.
Ciudad caminable
La localidad de Tesalónica se sitúa a 520 kilómetros de Atenas y cuenta con una población de 319.045 habitantes (Santiago Centro tiene poco más de 400.000). Es la segunda más grande después de la capital del país, que cuenta con más de 600.000 habitantes.
¿Qué tal es Tesalónica?
‘Lo que más me gusta es que es una localidad chica y todo lo puedo hacer caminando. Tenemos mar, pero no hay playas. La mayoría está a una hora. En verano se agradece un montón tener estos atractivos cerca'.
¿Qué es lo que menos le gusta?
‘Lo desordenada y sucia de la ciudad: siempre hay basura. Como que no se cuida mucho en ese aspecto. El tráfico también es horrible, las motos andan hasta por las veredas'.
¿Y los costos de vida?
‘Vivo con mi pareja, así que nos dividimos los gastos y podemos pagar un poco más para vivir. Acá los costos son un poco más bajos que Atenas. Por el arriendo de un departamento de 80 metros cuadrados (dos habitaciones y dos baños) pagamos 950 euros ($957.000). No es barato para los sueldos griegos que son más bajos que en el resto de Europa. Grecia es un poco más accesible que el resto del continente y quizás un poco más económico que Santiago'.
¿Los servicios son muy costosos?
‘Luz y gas depende del mes. La luz sube porque es imposible vivir sin aire acondicionado. El calor es monstruoso en verano. Las cuentas llegan cada tres meses. Es súper raro el sistema. De gastos comunes pagamos 20 euros (unos $20.000). Es solo por la mantención de ascensor, que se hace de vez en cuando. Mientras que la limpieza es una vez a la semana'.
¿Y cómo es la vida en el edificio?
‘No hay mucha vida en comunidad: nadie pesca mucho a sus vecinos. No hay conserjes. La mayoría de los edificios son viejos. Hay un administrador al que se le pagan los gastos comunes.
Pero uno casi no se habla con ellos. Llega la boleta y uno paga'.
¿Son buenos para carretear? ‘
Mis vecinos son bastante mayores, no hacen carretes. Son más de salir a bares y cafés que estar en el mismo departamento'.
¿Le gustaría comprarse una casa?
‘No, nunca lo hemos pensado, pero porque tampoco creo que pensamos quedarnos. Por el trabajo de mi marido nos toca movernos bastante'.
Cómo funciona la visa
Feliza Bahamonde, socia de Visa and Go, empresa especialista en asesorías migratorias, menciona que varios países de Europa que cuentan con el programa de visas para nómades digitales. En la lista figuran España, Portugal, Italia, Malta, Croacia, Grecia, Estonia, Hungría y Chipre. ‘Estos visados exigen a los postulantes un título profesional y un mínimo de ingresos provenientes del trabajo con una empresa extranjera. Los montos van desde los 28.000 euros anuales (unos $28.258.440)', indica. Algunos de estos países exigen un seguro de salud privado y otros, cotizar en la seguridad social del respectivo país.
Respecto a los tiempos de estos visados, dice que en general duran un año renovable. En España son tres años renovables. ‘La tasa de tramitación cuesta desde 73 euros ($73.674)', detalla.
¿Cómo lo hacen los chilenos para recibir sus ingresos?
‘Las empresas pagan conforme a lo pactado en los contratos respectivos. Puede ser en moneda chilena y en la cuenta bancaria chilena o bien, en la del destino del teletrabajador'. También muchos chilenos utilizan los servicios de compañías especializadas en transferencias de dinero internacional como Western Union y Global 66. Depositan dinero a través de su cuenta bancaria y al minuto ya está disponible para el retiro en la moneda local del destino.


