Taiwaneses lograron detectar ondas acústicas que pueden anticipar sismos entre 60 y 90 minutos
Si la Tierra se desplaza 8 metros, la vibración en el aire es de 80 kilómetros.
En la ionósfera, la capa terrestre que se encuentra a una distancia entre 80 y 640 kilómetros de la superficie del planeta, pasan muchas cosas. Por ejemplo: se reflejan y propagan ondas de radio, se genera el fenómeno de las estrellas fugaces y es donde se forman las auroras. Por si fuera poco, ahora, y según los científicos taiwaneses Liu Jann-yeng y Yen Horng-yuan, habría que ponerle ojo, porque podría ayudar a anticipar movimientos telúricos y tsunamis.
Ambos profesionales, del departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad Nacional Central de la ciudad de Jhongli, analizaron el terremoto de Chi Chi (Taiwan, 1999) y hallaron «una correlación entre el sismo y perturbaciones en la ionósfera», dijo Liu, quien grafica: «Un movimiento sísmico con 8 metros de desplazamiento en la Tierra se traduce en una vibración de 80 kilómetros de la ionósfera».
De acuerdo a los científicos -y este es otro gran aporte-, detectar el lugar de ese proceso en la capa, con instrumentos en superficie, ayudaría a anticipar la ubicación del desastre en un rango de «una hora o una hora y media», tiempo suficiente para prevenir a la población y evitar tragedias como el maremoto del Océano Índico, el 2004, o incluso el de Chile a principios de este año.
No son los primeros estudios de este tipo, pero sí los taiwaneses lograron, después de 10 años y con varios escépticos encima, saltar de la teoría a la comprobación empírica, aunque restan estudios al respecto, que obviamente, tienen que esperar hasta que venga otro sismo. Por ahora, el avance de Yen y Liu se publicó en el Journal of Geophysical Research.
Adriano Cecioni, profesor de Ciencias Geológicas en la Universidad de Concepción, es cauteloso ante el anuncio. «Hay teorías antiguas y similares, pero aún no hay una explicación convincente sobre una relación como esta», explica.
-Los taiwaneses dicen que esto se logra a través de ondas acústicas.
-Las ondas sonoras son más veloces que las sísmicas primarias. Por eso en un epicentro se siente primero el ruido y luego la sacudida.
Alerta para toda la TierraOjo con las llamaradas solares del 2013
Si el mundo no se acaba el 21 de diciembre de 2012, la fecha límite clásica de los interpretadores negativos del calendario maya, habrá que estar muy atentos al Sol el 2013. Ese año, tendrá una intensa actividad, la cual generará llamaradas que afectarían los sistemas de energía y comunicaciones terráqueos. El ministro de defensa inglés, Liam Fox, alarmista, dijo que eso podría ser aprovechado por organizaciones terroristas para atacar a sus blancos o ser un problema en sí mismo: «Debemos estar atentos. Cuando discutimos temas como la capacidad nuclear de Irán o Corea del Norte, la gente debe entender que también tendremos que considerar otro tipo de riesgos».


