Estudio de las universidades Austral y Católica de Valparaíso
Llamado rojo patagónico, es muy apetecido en restoranes europeos, asiáticos y estadounidenses. Son apasionados, dice investigador.
En las profundidades de las frías aguas del sur vive el pulpo chileno más apetecido en el mundo. Su denominación científica es enteroctopus megalocyathus y su carne se ha vuelto cada vez más preciada en Europa, en Asia y en Estados Unidos. Un grupo de investigadores de las universidades Austral y Católica de Valparaíso decidieron, por primera vez, sumergirse en el comportamiento de esta especie, para entender cómo se multiplican.Este cefalópodo, llamado así porque tiene ocho tentáculos y una enorme cabeza, se conoce también como pulpo rojo patagónico y nada a gusto en aguas entre los 5 y 10 grados de temperatura, desde Puerto Montt a Puerto Williams.
Los resultados de la inédita investigación a su intimidad sexual se publicarán pronto en la revista «Latin American Journal of Acuatic Research», de la Universidad Católica de Valparaíso.
«Los encuentros copulatorios entre los pulpos fueron grabados durante 24 horas, porque ése es el tiempo preciso para ello. Después, la hembra no acepta al macho. Los especímenes pueden estar unidos cada vez hasta 35 minutos», cuenta Ranferi Gutiérrez, magíster en ciencias y uno de los participantes en la invesligación.
Comenta que los pulpos, por lo menos, deben medir como mínimo 69,9 centímetros, desde su cabeza al tentáculo más largo, para comenzar a cortejar a la hembra. Si es más chico, las «pulpas» no los pescan mucho. Ellas tienen que pesar dos kilos y tener una talla mínima de 68 centímetros, si quieren entrar en el juego íntimo.
Ranferi expone que estos invertebrados marinos tienen momentos bien definidos para conocerse mejor: «Primero, ambos nadan, después se muestran, se exhiben el uno al otro y luego hay un acercamiento, un contacto que termina con la cópula», cuenta el investigador.
La intensidad de los pulpos se vuelve un poco trágica, porque después de las 24 horas de aventura amorosa, la hembra es fertilizada. Al poco tiempo pone sus huevos y muere cinco meses más tarde. O sea, ella solo se reproduce una vez.
El científico comenta que la demanda por esta clase de pulpo es casi explosiva y, como ejemplo, cuenta que un kilo de carne de enteroctopus megalocyathus cuesta, en promedio, diez dólares en España.
-Son bien intensos los pulpos.
-Sí, sí, son apasionados. En los machos hay mucha competencia y el que tiene acceso a la hembra debe asegurar su descendencia y realiza la inseminación en repetidas ocasiones. Nosotros filmamos en el laboratorio de acondicionamiento reproductivo de invertebrados, en Puerto Montt, en ciclos de 24 horas. En total, los pulpos estuvieron unidos hasta 443 minutos. Nosotros estudiamos ocho parejas de pulpos.
-¿Cómo se reproducen?
-Los machos tienen un brazo modificado para fecundar a las hembras. Es el cuarto brazo derecho y es el más cortito. Éste tiene una lígula, que es el órgano sexual masculino. La hembra tiene sus órganos sexuales en la cabeza, en una zona conocida como manto. Ahí mismo tienen los orificios por donde respira. El macho sujeta a la hembra y no la deja escapar. Ahí se produce la unión. Entonces ambos aumentan su tasa respiratoria.
El triste nacimiento
La muerte de la madre
Difícilmente un pulpo puede llegar a vivir más de tres años. Cuando la hembra es fertilizada, pasa en promedio dos semanas hasta que coloca sus huevos en alguna cueva cercana a las rocas del fondo marino. Ella, de manera natural, deja de ingerir alimentos y se dedica a cuidar a su descendencia. Las crías nacen justo cinco meses después y ella muere.
Al momento de fertilizarla, el macho sujeta a la hembra con sus tentáculos y no la deja escapar.
40 mil huevos puede colocar en libertad una hembra de la especie pulpo patagónico rojo. En cautiverio la cifra baja a cinco mil.


