La ex jueza se destapó con página de contenidos para adultos
Es algo nuevo, pero esta faceta me está gustando mucho. Si me dan ganas de hacer un desnudo, lo haré, cuenta la también empresaria.
Cindy Nahuelcoy sorprendió a todo el planeta fútbol este jueves por la noche al compartir la primera foto de su sesión para «Onfayer», una plataforma de contenidos para adultos que tiene entre sus figuras destacadas a Alejandra Díaz y Romina Sáez, entre otros. La ex árbitra se sumó a la tendencia de varios rostros del acontecer nacional como Camila Polizzi o Faloon Larraguibel y apareció en un diminuto bikini negro con un banderín del córner en la mano derecha.
«He vuelto con todo mis futboleros. ¿Quieren ser parte de mi nuevo debut? Suscríbete, ven a jugar conmigo, no te quedes en la banca», fue el coqueto mensaje que escribió en redes sociales junto a la osada fotografía. Solamente en Instagram ya acumulaba más de 11 mil «me gusta» al cierre de esta edición.
¿Cómo se siente a horas de su nuevo debut, Cindy?
«Uno puede pensar que te van a apuntar con el dedo o van a venir las críticas, pero ha sido todo lo contrario. Toda la gente me escribe que salgo bonita y que me vaya bien».
¿Cómo nació la idea de incursionar en contenido para adultos?
«Cuando la ANFP me castigó las 40 fechas el año pasado muchos seguidores me decían que cumpliera el castigo con una plataforma para adultos. Yo lo encontraba una locura porque siendo árbitra era imposible. Todos sabemos que es un ambiente súper machista y que no iba a ser bien visto. Por eso lo descarté en ese momento, porque quería seguir arbitrando. Pero ya estando afuera lo pensé bien y me decidí. Ahora no tengo a quién darle explicaciones en lo laboral».
Nahuelcoy cuenta que hizo un estudio de las diferentes plataformas para adultos y explica por qué se decidió por Onfayer. «En Onlyfans y en Arsmate te inscribes, sacas tus fotos y las subes. En cambio, en Onfayer tienen un equipo de trabajo más completo, con fotógrafos, lugares para les sesiones. Yo sólo tengo que llevar la ropa para la sesión y obviamente decido lo que quiero mostrar», señala la también empresaria (@botilleria.nahuelcoy).
La suscripción cuesta US$20 y en menos de 24 horas ya tiene más de 100 seguidores registrados. El proceso, además, ha servido de catarsis para la ex jueza, quien asegura haberse reencontrado con su lado más sensual.
«Nunca en mi vida había tenido una sesión de fotos sola. Yo siempre salgo sonriendo en las poses, nunca me sacaba fotos sexy. En mi Instagram nunca subí una así porque en el arbitraje no era bien visto. Esa parte de mí, sensual, la tenía reprimida cuando era árbitra. Me di cuenta que me daba vergüenza andar en bikini y ahora digo por qué siento vergüenza de mi cuerpo si lo quiero así tal como es. Siempre me sentí criticada en el arbitraje, no sé, por andar con un short un poco más corto o ser un poco más femenina. El entorno me generó esa inseguridad: eres árbitra y poco menos que tienes que ser una monja. Pero yo soy mujer», confiesa Nahuelcoy.
¿Cómo logró reconectar con ese lado más sensual?
«Es súper extraño porque uno no está acostumbrado a verse en otra faceta. Es algo nuevo, pero esta faceta de Cindy Nahuelcoy me está gustando mucho porque es bonito verme de otra forma. Es bonito dejar una inseguridad de lado, una inseguridad que quizás muchas mujeres tienen y que no me había dado cuenta».
¿Piensa hacer desnudos también?
«La verdad es que no tengo un límite de decir hasta acá llego. Es algo que voy a ir desarrollando día a día. Si me dan ganas de hacer un desnudo, lo haré. Siento que ya me saqué la vergüenza de mostrar mi cuerpo. No tengo por qué esconderme, yo decido lo que hago con mi cuerpo. Voy a ir con todo en esta plataforma, a diferencia de otras personas que suben fotos con pura lencería».
¿Y qué le han parecido los comentarios?
«Había varios entretenidos, aunque tengo que buscar uno decente, jajajá. Los leí esta mañana. Dentro de la plataforma también puedo conversar con los suscriptores o hacer videollamadas. Ya aprendí a subir las fotos, que no es tan difícil, y ahora me voy a meter con lo otro».



