El equipo uruguayo hizo 11 cambios en el entretiempo y abusó de la pierna fuerte
Los cracks del Cacique partieron a camarines tras el empate 1-1 en el torneo Serie Río de La Plata. Algunos jugadores estaban pasados de revoluciones, advirtió Marcelo Espina en la transmisión.
El plantel entero de Colo Colo salió disparado hacia camarines a los pocos segundos de escuchar el pitazo final del árbitro Andrés Matonte. Primero fueron a agradecer al puñado de hinchas albos que llegó hasta el estadio Campeón del Siglo de Montevideo y luego marcharon en filita al túnel, sin pensar en la definición a penales tras el empate 1-1 con Peñarol.«¡Hay penales!», se escuchó por el altavoz de la transmisión de ESPN, pero los jugadores del Cacique no estaban ni ahí, sobre todo después de soportar algunas situaciones bastante impresentables en su debut en el torneo Serie Río de la Plata.
«Colo Colo está muy molesto con lo sucedido, con las once modificaciones, con el trato recibido en la tribuna preferencial. Los jugadores deciden irse rumbo a camarines, los únicos que restan sobre el terreno son Arturo Vidal y Mauricio Isla. No vamos a tener esta definición a penales en este final movidito», anunció Claudio Alfaro, periodista de cancha de la transmisión.
Los eventos descritos por el reportero terminaron por convertir este amistoso en una verdadera pichanga. Todo comenzó en el entretiempo, cuando el técnico de Peñarol, Diego Aguirre, decidió reemplazar a los once jugadores titulares. El reglamento del torneo contemplaba siete sustituciones por equipo, pero su colega Jorge Almirón evitó hacerse mala sangre y le dio el vamos levantando el pulgar de su mano. Pese al improvisado acuerdo entre los técnicos, los organizadores igual mandaron un vocero a la cancha para obligarlos a seguir la normativa.
«Hay que ir a buscar a la ducha a los titulares, que ya deben estar perfumados», bromeó el comentarista Marcelo Espina, mientras que Inés Martínez escuchó el desafiante diálogo del técnico uruguayo con las autoridades del partido. «Les dijo: suspéndanlo si quieren, sería una vergüenza», aseguró la reportera.
El Cacique intentó remontar el marcador pese al desorden producido por las múltiples sustituciones del rival, pero en el campo se vieron más roces que opciones de peligro. El empate de Arturo Vidal llegó casi de milagro y al mismo tiempo calentó aún más el ambiente.
En los descuentos, cuando todos pensaban en los penales para zanjar al ganador, Alan Saldivia salió a cruzar al volante Ignacio Sosa. El choque fue duro, pero los dos jugadores se levantaron rápido del suelo para darse pechazos. Justo en ese momento Óscar Méndez, uno de los titulares reemplazados en el entretiempo, salió disparado desde el banco para tapar en insultos al zaguero colocolino. «Saldivia se termina agarrando con Méndez, que estaba sentado tranquilo. No tiene razón para aparecer, debería ser el más tranquilo de todos. Que se alteren los que están jugando», acotó el Cabezón Espina tras ver la pelea.
En cosa de segundos los dos planteles y sus respectivos técnicos se enfrascaron en un animado intercambio de empujones, consejos y miradas desafiantes. El juez Matonte decidió expulsar a Saldivia y a Méndez como respuesta, pero el partido ya se la había ido de las manos hace rato.


