Joche Vidal asegura que ese deporte lo salvó de la depresión
El joven de Hualpén cuenta que vivió períodos complejos y que la disciplina le ayudó.
«Estuve entre los 14 finalistas. Lo que puedo rescatar es que me votó la gente. Yo no voté por mí, no lo hice», asegura, añadiendo que «fue una final muy humana, no fue una competencia desleal. Me sentí súper bien. Gané el cariño de la gente», destaca.
Este triunfo, asegura, es un aliento a cimentar su carrera como comediante, sobre todo porque, confidencia, fue complejo avanzar en la competencia, pues «con esto de la depresión, siempre me tiro para abajo, que no me merezco las cosas, Venía de un año muy malo, con episodios depresivos muy fuertes. Fue bonito que alguien validara lo que hago».
Si bien hacer reír lo es todo para él, reconoce que existe algo que también lo apasiona: la lucha libre. En diciembre de 2023 debutó en ese deporte como parte de la agrupación Acción sin Límites, de Concepción.
«Para mí, la lucha libre fue el eje que me salvó de la depresión. Más que por la lucha en sí, fue por las personas, que hasta hoy son mis mejores amigos», cuenta.
Cuando dudaba de ir al casting de «Got talent», sus compañeros lo alentaron a ir. «Fueron a todos mis shows, no se han perdido nada. También me ayudaron físicamente, porque los chiquillos son profesores de educación física. Bajé de peso, unos 10 kilos. El cuerpo cuando se pone sano se nota y también la mente. Ellos fueron esenciales, me ayudaron hasta con chistes», añade.
La lucha libre le ha permitido no sólo cultivar su cuerpo, sino que también mezclar esa disciplina con el humor. «Cuando lucho hago comedia y me lo permiten. Me dan la libertad de hacer secuencias de lucha libre que terminen en un chiste, que la gente se ría y lo disfrute. El público sabe que lo va a pasar bien en la lucha libre. No son luchas muy técnicas y eso me hace sentir bien porque para mí, antes la comedia era todo y eso me deprimió, porque no la podía hacer en Conce, estaba estancado. Y la lucha libre llegó como un escape, para tomar oxígeno y que mi mente se liberara y pudiera decir que hay más cosas que la comedia. Que pensara en ella cuando tenía que hacerlo, no las 24 horas del día», comenta.
¿Le va bien en la lucha libre?
«Sí, es el deporte más difícil que he practicado. He practicado muchos, porque mis papás me lo inculcaron desde chico. Pero la lucha libre es la más difícil. La gente dice que uno se pega de mentira, pero no es tan así. Hay una técnica, uno se aporrea mucho, uno tiene que coordinar muchas partes del cuerpo y hacer que el público lo pase bien al mismo tiempo. Tienes que tener un gran estado físico, saltar, también hacer crossfit, tienes que volverte más fuerte. Para mí fue muy complicado, me frustraba al principio».
En la lucha, Joche Vidal tiene un movimiento personal. Se titula La Gaviota del Pueblo. «Hago un movimiento que es levantar a una persona, que se llama la antorcha. Cuando el rival cae al piso, la gente empieza a hacer con las manos el gesto de la gaviota. Ahí yo hago mi movimiento. El público grita gaviota y luego la de oro por otro movimiento. Ahí enlazo todo mi mundo de la comedia con la lucha libre».
¿Cómo equilibrará el trabajo en comedia con la lucha libre?
«La lucha libre es algo que me hace muy bien, pero la comedia es mi mundo. Menos mal, la lucha libre es una vez al mes, así que tengo tiempo. Lo que me da lata es perder los entrenamientos de la semana, porque planeo irme a Santiago, pero allá conozco gente y voy a poder entrenar. La parte humana es la que uno extraña. Pero se puede. Además, pedí el calendario del año de Acción sin Límites y a la gente que me está moviendo eventos les dije que las fechas de la lucha libre eran sagradas. En enero y febrero no hay lucha libre, así que para el Festival de Viña no hay problema, jajajá».


