El plan tiene un costo de 20 millones de dólares
«El objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las familias, la inserción urbana de los proyectos de telecomunicaciones que favorecen la conectividad en las zonas urbanas y rurales», asegura Louis de Grange.
A seis años de la aprobación de la Ley Chao Cables y solo después de la reciente creación del reglamento que la hace operativa, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, dio por comenzado el Plan Nacional de Ordenamiento y Retiro de Cables, que durante los próximos tres años identificará, ordenará y retirará el cableado en desuso en unos 66 mil puntos, en 319, de las 346 comunas del país.
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, explicó cómo funcionaba el antiguo sistema de retiro de cables y cómo funciona la nueva modalidad.
«La general, usada hasta ahora, es que cada vez que hay alguna emergencia con un cable, el municipio paga el arreglo y luego manda la boleta a la empresa que corresponda, pero que es proceso lento».
La segunda, que es el Plan de Retiro de Cables, que al ser coordinada desde el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, es mucho más expedita. «Ahora cada compañía se hará cargo de un territorio, una comuna o un espacio determinado, desde donde retirará todos los cables, sin importar si son de ella o no. Eso es, porque ahora serán las empresas las que se arreglen entre ellas, en un plan que dejó de ser voluntario, para ser obligatorio por ley».
Plan Nacional de Ordenamiento y Retiro de Cables tiene un costo de US$20 millones (ver galería https://goo.su/CS1tWg).


