Es la principal fiesta familiar gringa y el pavo es la comida oficial
No tiene una fecha fija, pero todos los estadounidenses saben que el cuarto jueves de noviembre, de cada año, es el Thanksgiving (Día de Acción de Gracias) y que esa semana, posiblemente, viajarán para estar con sus familias y agradecer por lo bueno que les dejó el último año. Pero ¿qué pasa con los chilenos que viven allá? ¿Se unen a esta celebración tan gringa y que precede al día de las grandes ofertas, el Black Friday?
Su buen pavo . El plato, por excelencia, de esta fiesta es el pavo. La actriz de teleseries como «Ámame» y «Rojo y miel» Pamela Peragallo (@pamelaperagallo), quien lleva 24 años en Florida y ahora trabaja en bienes raíces cerca de Orlando, confiesa que tardó cinco años en aprender a hacer el pavo. «Lo puedes comprar congelado o descongelado, descongelado es más caro. Un pavo para unas ocho personas, en el supermercado, cuesta entre 20 y 30 dólares (17.000 y 26.000 pesos). Se demora dos días en descongelarse totalmente. Primero se deja en el refrigerador y la última noche lo sacas y lo puedes dejar a temperatura ambiente. La preparación parte el día anterior. Con una brocha se le echa aceite de oliva, aliños, sal, limón, vino blanco y mantequilla, que le da el dorado. El jueves le meto, bajo la piel y entre la carne, gajos de tres manzanas, 10 ciruelas disecadas cortadas por la mitad y le echo más aderezo. Luego va al horno por tres horas, a 180 grados, pero cada cierto tiempo, el jugo que va dando la manzana lo voy echando encima para que no se seque tanto. Con la manzana no queda dulce, ojo».
El que invita . Fernanda Alarcón y su marido, Giancarlo Petaccia son de los que organizan, todos los años, una junta de amigos en su casa para cenar y celebrar. «Este jueves vienen como 40 personas, entre amigos y sus niños. Hacemos dos pavos grandes y cada persona trae algo. El año pasado quedé comiendo pavo como dos días. Esta fiesta tiene un trasfondo muy bonito donde se agradece sin regalos de por medio, así que después prendemos un fogón, comemos marshmallow (se ponen al fuego) y cada uno agradece y pide algo, lo escribe en un papelito y lo quema, eso lo hacemos nosotros, no sé si alguien más, pero es simbólico y a los niños les encanta», relata Giancarlo.
El que visita . Uno de los fijos en la cena de los Petaccia es Rafael Araneda , quien va con su familia. «Desde que llegamos a los Estados Unidos nos hemos incorporado a la celebración del Día de Acción de Gracias. Siempre ha sido en la casa de Giancarlo y de la Fernanda, quienes se esmeran y hacen una cena preciosa, ella prepara el pavo de manera exquisita y todos los invitados aportamos algo. En el rito que ellos hacen (de quemar los papelitos) yo soy el encargado del fuego. Es muy bonito el ritual. A cierta hora la Fer me dice ya, prende la fogata y todos agradecemos. Lo disfrutamos en familia», dice Araneda.
Los que salen . Muchas familias optan por viajar. Ese es el caso de Ana Sol Romero (@anasolromero), quien este año anda fuera de Miami con sus hijas. «Con el tiempo fuimos conociendo el significado de esta fecha y lo emotivo que es agradecer y como a los niños les dan vacaciones toda la semana aprovechas de hacer cosas familiares. Este año vinimos a un lugar donde vamos a andar a caballo y a hacer kayac, porque estamos sin Douglas, quien está trabajando en Chile. Mañana (este jueves) vamos a St. Augustine (norte de Florida), que es la ciudad más antigua de Estados Unidos y que está toda decorada de Navidad y en la noche haremos un FaceTime (videollamada) con Douglas».


