Lunar Cruiser es presurizado por lo que sus ocupantes no necesitan usar traje espacial y usa hidrógeno para moverse
Este vehículo es más que un simple medio de transporte; es un hábitat móvil, un laboratorio lunar, un hogar lunar y un explorador lunar, afirmó el director de Nasa, Bill Nelson.
La Nasa planea volver a pisar la Luna después de 50 años, en 2026, y salir de paseo en una casa rodante con todo incluido en 2031, en la misión Artemis VII. Este vehículo, como salido de una película de ciencia ficción diseñado y construido entre la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) y Toyota, busca llevarlos más lejos que lo que podrían caminar.
«Este vehículo es más que un simple medio de transporte; es un hábitat móvil, un laboratorio lunar, un hogar lunar y un explorador lunar», afirmó el director de Nasa, Bill Nelson, destacando la multifuncionalidad del Lunar Cruiser o crucero lunar.
Dos astronautas
El astrónomo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, doctor en Astrofísica de la Universidad de Harvard y experto en sistema solar, César Fuentes, dice que cuanto puedan explorar dependerá del tiempo y los objetivos de la misión. «Siempre pensando en maximizar el retorno científico de esta hazaña, que significa poder recorrer varias decenas de kilómetros de Luna, quizás explorando zonas más diversas de la superficie, tratando de buscar aquellos lugares de mayor interés científico o en torno a recursos. Por ejemplo, ir a mirar distintos cráteres en los cuales uno puede sospechar que haya presencia de hielo, de agua congelada», explica.
Este rover debe operar con una gravedad seis veces menor que la terrestre, temperaturas entre -170 y 120 grados Celsius, exposición a radiación potente y el vacío del espacio.
Laboratorio modular
El director de Innovación de la Universidad de los Andes, Anil Sadarangani, detalla que este laboratorio científico móvil cuenta con una serie de instrumentos para recopilar información sobre la superficie lunar. «Estos datos pueden ser utilizados para estudiar la geología, la historia y los recursos de la Luna. También tiene diseño modular, lo que significa que se pueden configurar de diferentes maneras para adaptarse a diferentes misiones. Finalmente, está equipado con tecnologías de conducción autónoma que le permiten navegar por la superficie lunar sin necesidad de intervención humana», dice.
El crucero lunar cuenta además con tecnologías de asistencia y navegación para la conducción en terrenos desconocidos y difíciles, incluyendo generación de rutas seguras y sistema de control de conducción intuitivo que mejora la seguridad y eficiencia operativa.
Noche lunar de 14 días
El vehículo facilitará la exploración, estudio de recursos subterráneos y suelo lunar. Este vehículo puede transportar a dos astronautas, en un ambiente presurizado, seguro y habitable, y los libera de usar el traje en su interior. A bordo del rover pueden recorrer hasta 20 kilómetros cada día, para luego recargar las baterías con paneles solares.
Sadarangani advierte que «la noche lunar puede durar unos 14 días terrestres de oscuridad, lo que podría limitar la eficiencia de recarga. Por lo tanto, su capacidad para recargar podría depender de su ubicación específica y de la infraestructura establecida, como bases o estaciones con capacidades de recarga adicionales».
Hidrógeno
Sadarangani considera que una de las principales innovaciones del vehículo de 6x5x4 metros es su sistema de propulsión, que «utiliza tecnología de celdas de combustible de hidrógeno, lo que permite tener una mayor eficiencia energética y autonomía en comparación con las baterías tradicionales. A diferencia de los rovers (autos) lunares anteriores que funcionan con baterías, el Lunar Cruiser utiliza una pila de combustible de hidrógeno para generar electricidad. Esto le otorga varias ventajas, como mayor alcance y mayor vida útil», aclara.
Además cuenta con neumáticos diseñados para navegar eficazmente por la superficie arenosa de la Luna y sistemas de reciclaje de aguas residuales para generar hidrógeno y oxígeno, lo cual es crucial para las largas estancias en la Luna.
Toyota junto con Jaxa y Nasa prevén que el Lunar Cruiser permanecerá operativo durante unos diez años.


