Especialistas explican que es complicado determinar condiciones climáticas a largo plazo
Hay más de un 60 % de probabilidades de quedurante el próximo trimestre se instale la niña en el pacífico tropical, dice el climatólogo Raúl Cordero.
El invierno comenzó hace solo cuatro días y ya se ha caracterizado por intensas lluvias que se han extendido desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos.
Según el registro de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), hasta la conclusión de las lluvias dl viernes, en la estación Quinta Normal, donde se toman los índices oficiales de la ciudad de Santiago, se acumularon 182,1 milímetros en junio, sumando un total de 297,5 mm de lluvia en 2024.
«El 2024 es hasta la fecha uno de los cinco años más lluviosos registrados en la capital. Es el primer semestre más lluvioso en 22 años, desde el 2002, cuando cayeron 400 mm en Santiago», explica Raúl Cordero, climatólogo y académico de la Universidad de Santiago.
Sin embargo, según algunas de las estimaciones dadas por expertos a comienzos de año se esperaba que los meses de junio, julio y agosto fueran fríos y secos por la llegada del fenómeno de La Niña.
Pamela Henríquez, meteoróloga de Meteored, explica por qué es tan complejo determinar condiciones climáticas a largo plazo: «Los modelos tienden a tener una mayor asertividad mientras más cerca estamos al evento o mes que queremos estudiar. Hay muchos factores y patrones climáticos que aparecen y afectan en cómo se puede comportar una estación o periodo determinado».
La zona centro-sur
Este año ya ha alcanzado récords de lluvias, y la zona centro-sur de nuestro país ha sido la más afectada. «Es probable que estas generosas precipitaciones sean una herencia de El Niño. Aunque oficialmente terminó hace poco más de una semana; marcó el clima de los últimos 12 meses, no solo en Chile, sino en todo el mundo», detalla Raúl.
Parte de las condiciones que trae el fenómeno de El Niño incluyen que la costa norte se vuelve más cálida, el altiplano se seca, la zona centro y sur se vuelve lluviosa y cálida, y La Patagonia se torna seca y fría.
Pamela Henríquez está de acuerdo, y también agrega que «el ingreso de los sistemas frontales por la zona centro-sur se pudo dar por la presencia de un anticiclón posicionado en el sur austral que funcionaba como un bloqueo, desviando los sistemas frontales a latitudes más bajas. Por otra parte, en la zona norte, el anticiclón subtropical, aunque debilitado, no deja que los sistemas frontales suban mucho más».
Lo que queda de año
Y aquí la pregunta que muchos se hacen: ¿Qué viene ahora?
«La Niña se ha atrasado un poco en su llegada y no muestra indicios significativos de enfriamiento en el Pacífico ecuatorial, pero julio podría tener otros eventos. Aunque no podemos determinar aún si serán intensos, no podemos descartar que llegue otro evento de características intensas», señala Henríquez.
Por su parte, Raúl Cordero, explica que existe más de un 60 % de probabilidades de que durante el próximo trimestre se instale La Niña en el Pacífico tropical. A diferencia de El Niño, La Niña usualmente reduce las chances de precipitaciones en la zona central, lo que hace difícil ?pero no imposible? que el segundo semestre de este año sea tan lluvioso como el segundo semestre de 2023, que estuvo marcado por El Niño.
«Lo más probable es que las precipitaciones generosas que hemos tenido la fecha durante este año se moderen en los próximos meses», concluyó Cordero.



