OpenAI desarrolló una versión enfocada en el aprendizaje y el pensamiento crítico
Germán Gómez, director del magíster en Data Science UDD, entrega sus primeras impresiones sobre el control parental.
OpenAI estrenó este martes ChatGPT para adolescentes, una versión que -según la compañía- fue diseñada para que personas de entre 13 y 17 años aprendan y desarrollen el pensamiento crítico. Una de las novedades es que la cuenta del adolescente puede vincularse a la de un adulto responsable, quien puede establecer desde su celular los horarios de estudio y descanso. Si el sistema detecta interacciones de riesgo con la aplicación, envía una notificación a la cuenta del adulto, quien puede enterarse de la conducta del adolescente, aunque no acceder al contenido exacto de la conversación.
Vinculación. El adulto responsable debe ingresar a configuración, presionar controles parentales y registrar a su hijo. Para hacerlo puede escribir el correo electrónico de la cuenta del adolescente o su número de teléfono asociado. Luego, en el mismo menú aparecen las opciones de horas de silencio y de estudio, que pueden programarse por horario y días de la semana. También se pueden agregar bloques por cada jornada.
Conducta de riesgo. Para agregar las notificaciones de seguridad, el adulto debe dirigirse a configuración, presionar notificaciones y luego notificaciones de seguridad para adolescentes. Desde allí puede seleccionar dónde recibir las alertas: en el celular como push (ventana em, por correo electrónico, mensaje de texto o todas las anteriores.
Modo estudio. Según OpenAI, en el horario de estudio ChatGPT para adolescentes se encarga de potenciar el aprendizaje paso a paso de una materia y fomenta el aprendizaje a través de guías interactivas, láminas y cuestionarios. «Si pide una respuesta rápida, ChatGPT para adolescentes puede guiarlo hacia los pasos y preguntas que lo ayuden a resolverlo por sí mismo», describe OpenAI. En las horas de silencio, en cambio, el adulto responsable programa desde su celular los horarios en que el adolescente no puede ingresar al sistema.
Primeras impresiones
Germán Gómez es el director del Magíster en Data Science de la Universidad del Desarrollo (UDD). Para el especialista en inteligencia artificial, uno de los problemas que OpenAI aún no resuelve es cómo identifica quién es o no menor de edad. Los usuarios, de hecho, pueden mentir sobre su edad o acceder al sistema con una cuenta creada con un mail desconocido por sus padres, asegura, y ChatGPT no tiene cómo corroborar eso.
«OpenAI tiene salvaguardas que permiten identificar con ciertas señales, por ejemplo, con la hora de uso o inicio de sesiones, quién es adolescente o no, en caso de que no especifique la edad real en la cuenta. Y ante cualquier duda, se supone, la compañía asume que es adolescente. Pero es muy fácil engañar al sistema, en estricto rigor es un pronóstico y se puede equivocar», enfatiza.
Como la nueva versión de ChatGPT detecta señales, asegura Gómez, un adolescente puede precisamente entregar signos de que es un adulto y así burlar al sistema.
«Algo que destaco de esta versión es que no permite relaciones emocionales con los usuarios. Me parece excelente que esta versión exista y es mucho mejor que no hacer nada, pero tenemos que ver con el tiempo cómo funciona y qué tan efectiva es para detectar realmente a los jóvenes. Además, el modo estudio, por ejemplo, es algo que se activa. Un adolescente perfectamente puede tener una cuenta independiente y no asociarla a la de sus padres», agrega.
Independiente de las nuevas funciones que pueda o no lanzar OpenAI, para Gómez el debate debe centrarse en lo siguiente: «La discusión tiene que ver con la relación y no directamente con la tecnología. Debemos preguntarnos por qué los adolescentes querrían hacerse pasar por adultos, por qué buscan apoyo emocional en una aplicación, por qué van a querer recurrir a eso».


