Hacen 75 litros, se adosan a los árboles y pronto se las entregará a los vecinos
Son confeccionadas en PVC, estos verdaderos guateros drenan su capacidad de a gotas y demoran entre nueve y diez horas en vaciarse.

En un viaje de vacaciones a Europa, Valentina Vega vio en Berlín que los árboles tenían adosados sacos rellenos con agua, implementados en una política pública para disminuir el gasto hídrico.
En su calidad de jefa de áreas verdes de la municipalidad de Providencia, a Vega se le ocurrió que podía ser buena idea implementarlo en la comuna capitalina. Así que averiguó dónde vendían esas bolsas, las compró y se las trajo para realizar un plan piloto a ver si funcionaban acá.
Como los resultados de las pruebas fueron exitosos, como en el Parque Inés de Suárez y en algunas calles como Carlos Larraín, el siguiente paso fue una licitación para adquirir 500 unidades de los recipientes para distribuirlos entre los vecinos, de forma de extender su uso.
«Estas bolsas se usan hace tiempo en distintas partes de Europa, sobre todo para optimizar el riego de los árboles urbanos. En todas partes tenemos el problema de la mantención de las áreas verdes y de cómo hacer más eficientes los riegos», dice Valentina Vega.
«En Berlín está muy internalizado su uso porque la gente instala las bolsas en sus casas. Las autoridades incentivan a las personas para que adopten árboles que están en las calles, afuera de sus casas. Entregan bolsas a los vecinos para que se encarguen de cuidarlas y llenarlas», apunta Vega.
A la intemperie
Los enormes guateros tienen especificaciones adecuadas para el buen rendimiento. Son de PVC con certificación Reach, que es un reglamento de la Unión Europea que mejora la protección de la salud humana y el medio ambiente por la manipulación de sustancias y mezclas químicas.
Para soportar la intemperie, son resistentes a los rayos UV y por dentro tienen mallas reforzadas y diminutos orificios para que el agua drene. Su capacidad de 75 litros ocupa entre nueve y diez horas en vaciarse, suficiente para nutrir durante una semana a una especie en la vía pública.
Las bolsas vienen con cierres para adosarlas a los troncos de los árboles, que a su vez deben medir como máximo treinta centímetros de diámetro. Como el material es durable, incluye una garantía sobre cinco años.
Según los cálculos realizados en Providencia, los árboles que se plantan son de bajo requerimiento hídrico y necesitan un mínimo de sesenta litros de agua a la semana, cada uno. Como la bolsa hace 75 litros, con una llenada alcanza y sobra. Más encima, como tiene una absorción lenta, alimenta las raíces más profundas.
Paleta arbórea
«Desde 2018 que la comuna trabaja en una nueva paleta arbórea. Ahora plantamos jacarandá, quillay, algarrobo, pyrus calleryana, vilca y chañar, entre otros. Hemos buscado distintas alternativas para ahorra agua, un bien escaso y que hay que cuidar. Hemos hecho varios proyectos, buscamos árboles que resistan el cambio climático, los jardines sustentables y ahora cómo hacer óptimos los riegos», asevera Valentina Vega.
El proyecto en Providencia contempla distribuir una parte de las bolsas en parques y plazas de la comuna. También habrá una convocatoria para que otra parte de las bolsas se reparta entre los vecinos que durante el año pasado fueron beneficiados con la plantación de árboles nuevos frente a sus domicilios. Los vecinos y vecinas recibirán en comodato las bolsas.
«Veremos los lugares más idóneos y a quienes adopten un árbol les haremos entrega de una bolsa», adelanta Valentina Vega, encargada de las áreas verdes del municipio de Providencia.
Un baño
Uno de los fabricantes más reconocidos de bolsas de agua para regar árboles es Baumbad (baumbad.com), una startup alemana fundada y dirigida por el ingeniero mecánico Stefan Flüs. El producto de esta firma -presentado como un baño de árbol- está presente en las principales ciudades germanas, incluyendo Berlín, Wolfsburgo, Leipzig y Frankfurt, entre otras.


