Chile lidera el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, ILIA
Nuestra región busca acelerar la adopción deesta tecnología entre las pymes, fortalecer la capacitación y construir reglas comunes.
La inteligencia artificial está avanzando a tal velocidad que a veces puede resultar algo angustiante. Mientras en Estados Unidos, Europa y Asia las discusiones ya se concentran en regulación, automatización y productividad, en América Latina la conversación todavía tiene una urgencia más básica: lograr que esta tecnología llegue realmente a las empresas, incluidas las pequeñas.
Herramientas como ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot se han masificado en un pestañeo. Pero la verdadera transformación digital y económica no ocurrirá hasta que millones de emprendedores, comercios y pequeñas empresas puedan incorporarlas a sus procesos diarios.
Representantes del sector privado de Chile, Colombia y Perú presentaron recientemente una hoja de ruta regional para impulsar la adopción de inteligencia artificial y avanzar hacia un modelo común de gobernanza tecnológica.
La propuesta contempla la creación de una Plataforma Regional del Sector Privado sobre IA, una instancia que buscará coordinar esfuerzos durante los próximos meses para establecer principios comunes, facilitar financiamiento, fortalecer la capacitación y generar lineamientos compartidos sobre seguridad y gestión de riesgos.
«La gobernanza de la IA no puede limitarse a la regulación. Debe construirse desde el diálogo entre empresas, gobiernos, academia y sociedad civil, considerando especialmente las necesidades de las pymes», explicó Angela María Vélez, directora de CIPE Colombia.
El desafío
Las pymes representan gran parte de la actividad económica de América Latina, pero también son las que enfrentan mayores dificultades para incorporar nuevas tecnologías. Muchas veces carecen de recursos, capacitación especializada o infraestructura suficiente para aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial.
Según cifras recientes, Colombia lidera la adopción de la IA entre las pequeñas empresas: dos de cada tres ya utilizan algún tipo de herramienta basada en IA. En Perú, en cambio, la cifra fluctúa entre un 13 y un 16%.
Chile muestra un escenario intermedio, aunque prometedor. Cerca del 70% de las pymes ya se encuentra explorando o incorporando herramientas de inteligencia artificial, aunque todavía existe una brecha importante entre experimentar con la tecnología y utilizarla de forma transformadora.
«El trabajo articulado entre el sector público y privado ha permitido que Chile lidere una visión productiva de la inteligencia artificial en la región. Queremos compartir esas experiencias y aprendizajes para contribuir al desarrollo de América Latina», comentó Luz María García, gerenta general de ACTI.
Uno de los datos más llamativos del informe es que Chile ocupa el primer lugar en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025.
Según el estudio, el país alcanza 70,5 puntos sobre 100 gracias a factores como conectividad, infraestructura digital, políticas públicas y adopción empresarial.
De hecho, el 97% de los hogares chilenos cuenta con acceso a internet y cerca del 80% de las grandes empresas ya utiliza inteligencia artificial en distintas áreas de negocio.
Sin embargo, los expertos coinciden en que el desafío actual ya no pasa por adoptar estas herramientas, sino por utilizarlas para generar productividad, innovación y crecimiento económico.
La diferencia es importante. No es lo mismo usar ChatGPT o Claude para redactar correos que integrar inteligencia artificial en procesos productivos, análisis de datos, atención de clientes, automatización de procesos o toma de decisiones.
Porque la inteligencia artificial puede transformarse en uno de los principales motores de crecimiento para América Latina durante la próxima década, especialmente en industrias donde la región posee ventajas competitivas naturales.
Minería, agroindustria, turismo, manufactura, servicios y economía digital aparecen entre los sectores con mayor potencial para beneficiarse de estas herramientas.
«Es una tecnología con un enorme potencial de impacto económico. América Latina se encuentra al nivel de cualquier otra región del mundo en cuanto a oportunidades de adopción y desarrollo», afirmó Andrés Rengifo, director de Relaciones Corporativas y Externas de Microsoft para América Latina.


