Voluntarios y militares empaquetan a toda máquina
Onemi distribuirá alimentos y artículos de higiene básicos.
El patio trasero del supermercado Líder de Carriel Sur, en Concepción, el mismo que fue saqueado solo cinco horas después del terremoto, ayer se transformó en una gran central de abastecimiento.
Decenas de militares, trabajadores de la misma empresa y voluntarios de Un techo para Chile, armaban más de 9 mil bolsas para entregar a los damnificados.
El gerente general de Líder, Silvio Rostagno, contó que luego del saqueo el Gobierno compró el stock restante al supermercado para que fuese empaquetado en bolsas y distribuido por Onemi.
«Cada uno hace una fila con una bolsita y vamos pasando por los carros. Ya hemos hecho 3 mil bolsas, un tercio de lo que nos pidieron», contó Benito Velásquez, uno de los 20 voluntarios de Un techo que trabajaban en el lugar. Tiene 29 años y es penquista.
Frente a él había varias hileras de carros de supermercados desde donde sacaban un kilo de azúcar, dos salsas de tomate, un tarro de café, un kilo de arroz, dos paquetes de fideos, un litro de aceite, un kilo de legumbres y dos tarros de atún o jurel.
Cuando algo escasea lo compensan sumando otro kilo de arroz. Al final y sin más protocolo, la bolsa se anuda
Además de empaquetar los alimentos, también rellenan bolsas con artículos de higiene: confort, shampoo, toallas femeninas y un artículo de limpieza: puede ser detergente de loza o un desinfectante para el piso.
El trabajo avanza a toda máquina. El mayor de Ejército Marcelo Urrutia, encargado de la distribución de las provisiones, dijo que solo el lunes en la tarde rellenaron 3 mil bolsas las que de inmediato fueron enviadas al regimiento para que desde allí la Onemi las distribuyera.
Rostagno aseguró que el jueves abrirá dicho supermercado ya que ese día tendrán reposición de productos. Aclaró, en todo caso, que en el inicio el funcionamiento será regulado: dejarán ingresar a grupos de a 50 personas y a cada cual se le entregará una bolsa reciclable: solo podrá comprar lo que quepa adentro.
Cuenta que el objetivo es volver lo antes posible a la normalidad, pero prevén que los primeros días las personas estarán desesperadas por abastecerse.


