Yoshua Toledo quedó en prisión
La fama y la gloria le llegaron tempranamente a Yoshua Toledo. El 2014, a la edad de 16 años, se coronó campeón mundial juvenil de bodyboard, en un torneo disputado en Iquique, su tierra natal. Al año siguiente repitió la faena en la misma categoría en otro campeonato disputado en Iquique.
Las desgracias le llegaron de una manera igual de fulminante. Como son los minutos de furia.
Según cuenta José Rivera, abogado asistente de la Fiscalía de Tarapacá, Toledo participaba en una comunidad de cultores del bodyboard en Iquique, siendo quizás su miembro más célebre.
«En algún momento del año pasado, falleció el padre de uno de los miembros de esta comunidad, por lo que el resto organizó una colecta en dinero para ayudarlo», relata Rivera. «Reunieron unos 200 mil pesos y el encargado de hacer la entrega era Toledo. Pero, según cuenta una pareja de deportistas, pasaron los días y Toledo no entregaba el dinero, así que lo denunciaron dentro de la comunidad. Ya pues Toledo, devuelve la plata. Cosas así».
Según la fiscalía, Toledo les habría dicho a algunos de sus cercanos que esta pareja que lo desprestigió «se las iba a pagar». La anunciada venganza habría tenido lugar la noche del 5 de noviembre del año pasado.
«Las cámaras de seguridad muestran que a esa hora un hombre con polerón blanco y capucha llegó en bicicleta a una intersección del sector El Morro», relata Rivera. «El sujeto se acercó a un Suzuki Every, que es un furgón, le arrojó líquido acelerante y le prendió fuego. Antes de retirarse, las imágenes lo muestran intercambiando algunas palabras con una persona, que resultó ser alguien en situación de calle».
La policía logró ubicar a esta persona y lo interrogó. «Este indigente recriminó al hombre de la capucha por lo que hacía. Oye, cómo se te ocurre quemar el auto, le habría dicho. Entonces el hombre de la capucha se dio vuelta, se descubrió un poco la cara y le dijo No pasa nada, soy yo, el Yoshua».
Sucede que el indigente, casualmente, había practicado bodyboard y ubicaba a Toledo. Reconoció su voz y su cara. La fiscalía ató los cabos.
El furgón quemado le pertenecía a la pareja que había denunciado a Toledo en la comunidad.
Las cámaras de seguridad mostraron la retirada en bicicleta del hombre de la capucha. El recorrido terminó en la casa de Toledo.
Y cuando la policía allanó la casa del deportista, encontró el polerón blanco con capucha y la bicicleta, que tenía distintivos especiales.
Toledo fue formalizado este miércoles por el delito de incendio. Quedó en prisión preventiva.


