Veinte personas llegaron al restaurante, entre ellos el pololo de la abogada
Primero hubo discursos de reconocimiento y luego pasamos a hablar de diferentes temas. Hicimos brindis y nos acordamos de amigos que partieron antes, como Claudio Iturra, detalla el abogado.
Eran cerca de las 5:30 de la tarde y los invitados al almuerzo de celebración de Raquel Calderón seguían la sobremesa. Todos estaban felices de que la abogada jurara por la mañana ante la Corte Suprema.
El encuentro ocurrió en el restaurante Carnal Prime Steakhouse, en la calle Alonso de Córdova, Vitacura. «Elegimos este lugar porque le gusta a Kel, a la mamá de Kel y a mí. Somos comensales frecuentes», explicó Hernán Calderón, el orgulloso padre de la festejada, quien organizó la junta.
En total eran 20 los asistentes que se deleitaron con todo tipo de cortes de vacuno, pescado, ensaladas verdes, fricasé de verduras y mariscos.
«Entre los invitados están la pareja de Kel, Renzo (Tissinetti), Nancy, su fiel compañera, unos amigos de estudios de mi hija. También vino Mónica (Jáuregui), una amiga, la madre de Claudio Iturra, que fue un gran amigo de nosotros», detalló Calderón.
La larga mesa para los invitados hablaba animadamente de historia y anécdotas de los años de estudios de la abogada.»Primero hubo discursos de reconocimiento a Kel Calderón por su juramento ante la Corte Suprema y luego pasamos a hablar de diferentes temas. Hicimos brindis y nos acordamos de amigos que partieron antes, como Claudio Iturra», comentó el padre.
Como postre, Hernán Calderón reservó una sorpresa: una torta especial con un mensaje celebratorio. «Tenía una dedicatoria del papá que decía hija, bienvenida al mundo del derecho», relata el organizador.
¿Entretenida la sobremesa, Hernán?
«Estaba muy entretenida hasta que un periodista de Las Últimas Noticias llamó y tuve que aislarme de la mesa».




