En el año de su gran revancha, el delantero lideró triunfo de la U ante el campeón de la Copa Libertadores
Feliz porque se ganó en nuestro debut, después de muchos años en que no estábamos y contra un gran equipo. Entré e intenté hacer lo mejor posible, dijo Guerra.
La llave estaba en la banca y Nicolás Guerra abrió la puerta del gol. El delantero de 26 años entró como un misil al partido. Saltó desde la suplencia en el entretiempo e ingresó con mucha velocidad y potencia, presionó en cada jugada y forzó errores en los defensas rivales. Con eso consiguió la asistencia para el gol de Lucas Di Yorio a los 59 minutos, con el que Universidad de Chile venció por 1-0 al vigente campeón de la Copa Libertadores, Botafogo.
El club azul enfrentó cara a cara a los brasileños, quienes venían con una diferencia bastante amplia en el papel. El equipo dirigido por Gustavo Álvarez alcanza un valor de mercado de 26,6 millones de euros, según cifras del sitio especializado Transfermarkt. Muy lejos en números de los 136 millones de euros del actual campeón continental.
El caso de Nico Guerra es aún más contrastante, con sus 500 mil euros de valoración contra los defensas centrales Jair (10 millones de euros) y Alexander Barboza (5 millones de euros). Frente a ellos demostró coraje y ganas de comerse la cancha, agregando otra duda positiva en la cabeza de su entrenador para decidir a los titulares. Esta vez entró por Leandro Fernández, insustituible en principio, y el trámite cambió por completo a favor de los azules.
«Feliz porque se ganó en nuestro debut de Copa, después de muchos años en que no estábamos y contra un gran equipo. Dejamos los tres puntos en casa. Feliz por el equipo, porque yo creo que lo merecíamos. Con el tiempo, en todo ámbito, uno adquiere experiencia, madura, soy una persona muy autocrítica y a lo largo de los años uno mejora.
Y sí, quedé conforme con mi ingreso, como todos, siempre queremos jugar, siempre. Entré e intenté hacerlo lo mejor posible», dijo el delantero azul en zona mixta.
La jugada clave llegó al minuto 59, cuando Matías Sepúlveda encaró por la banda izquierda, se sacó a su marcador en velocidad y le dio el pase a Guerra, a pocos metros del área grande. El ariete controló de espaldas al arco y casi cayéndose le dio el pase a Di Yorio, que estaba muy bien ubicado al lado suyo y alejado de Barboza, que era el único defensa que le quedaba a Botafogo. Di Yorio quedó mano a mano con el portero y le pegó de inmediato, sin titubear.
El meta John no tuvo chance de detener el disparo que fue a su poste derecho y los azules celebraron con toda su gente eufórica en el Estadio Nacional.
Tras la inmensa alegría, Guerra casi anotó el segundo gol, en una jugada en que le quitó la pelota a Jair en plena área y definió a su izquierda, pero el juez cobró falta del chileno en el quite del balón. En la repetición se ve cómo Guerra anticipó el despeje fuerte del central, antepuso su pie en el balón y el brasileño le golpeó el pie a él, pero Esteban Ostojich decidió cobrar a favor de Botafogo.
«Esas jugadas son a criterio del árbitro, pongo el pie y él me pega la patada. En el área de ellos será más a favor de ellos, pero lo importante es que ganamos y dejamos los puntos en casa», agregó el ariete que disfruta un comienzo de año con olor a revancha. A mediados de 2024 estuvo a horas de partir a préstamo a Ñublense, pero se quedó en la U a pelear por un puesto y en 2025 incluso agrega un debut con tres goles en la Selección.
Gustavo Álvarez hizo énfasis en él en la conferencia de prensa, además de destacar toda la presión de su delantera.
«Nico Guerra entró muy bien en todos los aspectos, trabajó muchísimo en la recuperación. En ese ajuste que hago en la presión necesitaba que los delanteros corrieran más. Iba a ser un gran esfuerzo, si alguno se agotaba como pasó, iba a entrar un compañero, lo digo por Contreras, por Di Yorio, pero físicamente ese ajuste requirió del esfuerzo máximo de los delanteros», explicó el DT.


