En el episodio ocurrido el 2019 murieron 21 pasajeros y otros 20 resultaron heridos
La demanda civil fue presentada hace cuatro años en representación de los familiares de diez fallecidos.
El 1 de diciembre del 2019 un accidente carretero terminó con la vida de 21 personas y dejó a otras 20 heridas. Un bus de dos pisos de la empresa Turbus se desbarrancó en la ruta B-170, a la altura de la cuesta Paposo, que une las ciudades de Taltal y Antofagasta.
Las primeras informaciones dieron cuenta de ‘un error humano y mecánico', dado que el chofer -también fallecido- circulaba a exceso de velocidad. No respetó la señalética de conducir máximo a 40 km/h en esa curva.
Este viernes el 27 Juzgado Civil de Santiago condenó a la empresa de Transportes Rurales SpA (Turbus) a ‘pagar $1.675.000.000 por concepto de daño por repercusión a familiares de pasajeros que resultaron fallecidos en el accidente'.
Según el fallo de la jueza Jacqueline Dunlop Echavarría, se estableció ‘la responsabilidad solidaria de la empresa de transportes de pasajeros en el accidente provocado por el actuar negligente del conductor del bus de propiedad de Turbus, que se desbarrancó en el sector de la cuesta Paposo'.
Para emitir su veredicto, la magistrada citó la Ley de Tránsito: ‘El conductor, el propietario del vehículo y el tenedor del mismo, a menos que estos últimos acrediten que el vehículo fue usado contra su voluntad, son solidariamente responsables de los daños o perjuicios que se ocasionen con su uso'.
La demanda
El 4 de junio del 2020, el abogado Francisco Hurtado Peñaloza presentó ‘una demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad civil extracontractual' contra la empresa de transportes. Según el escrito, a ‘la sociedad demandada le cabe responsabilidad en el accidente ocurrido el 1 de diciembre de 2019' y solicitó el pago de las correspondientes indemnizaciones a sus representados ‘por el daño moral sufrido en su calidad de familiares como el daño moral propio sufrido por alguna de las víctimas, concurriendo en tal caso en su calidad de herederos'.
Hurtado representó a los familiares de diez víctimas fatales: Julio Acevedo Jara (52), María Teresa Castillo Mondaca (27), Mauricio Rivera Bravo (28), Leslie Berríos Vega (35) y sus hijos Erick (9) y Lindsay (15), María Teresa Castillo Mora (21) y su hija Antonella (4), Lesly Arredondo Iriarte (22), Norma Chávez Ríos (67) y Diana Perlaza Mosquera (29).
El abogado describió a Turbus como ‘la mayor empresa de Chile en el transporte de pasajeros' y que ‘lo ocurrido no asoma o surge como una situación especial, toda vez que se ha caracterizado por tener participación en los mayores accidentes de tránsito, tanto en el país, como en la República de Argentina'.
En la demanda esgrimió que ‘la ruta B-710, en la cuesta Paposo, es considerada una de las rutas más peligrosas de Chile'. Asimismo, agregó, ‘debe asignarse a esa ruta un bus en perfectas condiciones mecánicas, conducta que es la infringida en dicha tragedia, pues se divisa un chofer que conduce sin respetar la legislación del tránsito y además el bus que participa en la tragedia se encontraba en un deficitario y deplorable estado y/o condiciones mecánicas, tal como lo han atestado y acreditado los peritajes allegados a la carpeta de investigación del Ministerio Público'.
Las víctimas
María Teresa Castillo Mondaca tenía 27 años al momento de su muerte. Era trabajadora social y vivía con sus padres en Taltal. La resolución de la jueza Dunlop ordenó a Turbus a pagarles una indemnización de 75 millones de pesos a cada uno de ellos y 40 millones a sus dos hermanos.
‘Ya van a ser cinco años de esta tragedia. Para nosotros esto (el fallo) es una forma de hacer justicia, aunque nada le va a devolver la vida a ella', comenta Paulina, hermana de María Teresa.
Empresa Turbus informó que por el momento no se referirá al fallo.


