Conductor relata cómo escapó dos veces de encerronas en el mismo punto de la Ruta 5 Norte

Fecha:

Roberto Smythe, de 50 años, fue abordado en el enlace con Américo Vespucio Norte, en Quilicura

Asegura que la anticipación y la calma fueron clave para evitar los asaltos. No porque uno haya zafado dos veces va a zafar una tercera. No hay que ser soberbio.

Roberto Smythe tiene 50 años y trabaja como administrador en el rubro de la minería. Semanalmente conduce de noche entre Santiago y la zona norte del país, trayectos que forman parte de su rutina y que, en dos ocasiones, lo enfrentaron a intentos de encerrona de los que logró escapar.
Ambos hechos ocurrieron en el mismo punto: la intersección de la Ruta 5 Norte con Américo Vespucio Norte, en dirección a la comuna de Quilicura. Se trata de un sector con múltiples salidas y enlaces, que, según describe, son verdaderos nudos que se vuelven especialmente vulnerables durante la noche por su baja iluminación, escaso tránsito y trazado sinuoso.
La primera encerrona ocurrió un viernes de agosto, pasadas las 23:00 horas, cuando regresaba desde Santiago hacia su casa en Tiltil. La segunda fue un domingo de noviembre, cerca de las 23:15, cuando transitaba en sentido contrario. En ambas ocasiones iba acompañado por su madre.
El modo de operar fue prácticamente el mismo. Vehículos que se desplazaban de forma errática frenaron bruscamente, bloquearon el paso en plena curva y abrieron sus puertas para descender. En la primera situación el cierre fue más agresivo y no dejó espacio para avanzar, lo que obligó a retroceder varios metros para poder escapar.
En la segunda, logró reaccionar con mayor rapidez. Alcanzó a retroceder un poco y luego aceleró por el costado logrando evadirlos cuando se estaban bajando del auto. Este último intento de encerrona quedó registrado en la cámara de su vehículo.
«Los cagué de nuevo», dice en el registro de video tras concretar la huida.
Señales 
El administrador relata que la clave estuvo en advertir señales previas. Movimientos irregulares y adelantamientos sin sentido llamaron su atención antes de quedar completamente encerrado. «Eso me llevó a estar atento y a ver situaciones medias erráticas desde antes de llegar al momento peak», explica.
Uno de los principales aprendizajes fue mantener un nivel de alerta mayor al habitual, especialmente durante la noche. «Siempre hay que andar alerta, más alerta de lo normal en el fondo en la conducción», sostiene, recalcando que la prevención comienza antes de cualquier maniobra.
De acuerdo con su experiencia, las encerronas no ocurren de improviso. «El vehículo que quiere hacer esto no es que esté esperándolo a uno; lo sigue, lo ve y lo acompaña hasta lograr lo que busca», señala.
Mantener distancia 
Otro factor decisivo, dice Roberto Smythe, fue no circular demasiado cerca de otros automóviles. Mantener espacio hacia adelante y atrás permitió retroceder y aprovechar una abertura mínima. «Tomar distancia entre un vehículo y otro es fundamental, porque quedar al medio es nefasto», advierte.
La tranquilidad al interior del automóvil también fue clave. En ambas ocasiones, su madre se mantuvo en silencio y orando, sin interferir. «Hay personas que no conservan la calma y eso puede ser muy perturbador para quien maneja», afirma.
«Es importante siempre conversar con las parejas o con quien se ande también, porque este es un tema ya de contingencia nacional; hay que conversar y decir que hay que mantener la calma y entregar calladito en caso de», agrega.
No improvisar
Aunque la adrenalina estuvo presente, asegura que la reacción no fue impulsiva. La decisión fue evaluar rápidamente el escenario. «En poco tiempo hay que analizar si se puede zafar o si no, entregarse», resume.
Tras las encerronas, Roberto decidió modificar sus recorridos habituales y evitar el sector. «Haber zafado de dos no significa que no quede esa sensación, como cuando a uno le entran a robar a la casa», relata.
Finalmente, recomienda reforzar la seguridad con elementos adicionales. «Poner cámara, utilizar un corta corriente escondido y estar atento al entorno es de lo más necesario», señala.

«No porque uno haya zafado dos veces va a zafar una tercera. No hay que ser soberbio», concluye.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...