Doctores recomiendan abrigarse y no olvidar la crema y el protector solar
El frío agrava algunas enfermedades como la rosácea, la soriasis y algunas dermatitis. Y ojo, que la calefacción también es nociva.
Típico que en invierno la gente, en general, se deja estar. No van al gimnasio, comen un poquito de más con la excusa de que las calorías sirven como abrigo y, cómo no, también se olvidan de la crema que en verano se ponen religiosamente.
Pero ese último punto podría ir en contra no sólo de la belleza de la piel, sino también de su salud.
«En general en esta época aumentan las consultas por algunas patologías que se agravan como las dermatitis atópicas en los niños y la soriasis en adultos, porque el frío seca la piel», explica la doctora Carla Muñoz, dermatóloga del Centro Médico de la Clínica Santa María.
El dermatólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y miembro de la Sociedad Chilena de Dermatología (Sochiderm), Andrés Figueroa, también comenta que enfermedades como la dermatitis seborreica (descamación y enrojecimiento en zona T y en el cuero cabelludo) y la rosácea también son más frecuentes con el frío. «El frío agrava este tipo de enfermedades porque la gente se despreocupa en invierno, creen que sus enfermedades solo tienen que ver con el sol, pero no es así. La gente con rosácea, por ejemplo, también tienen problemas cuando se exponen a los cambios de temperatura o de manera muy directa a la calefacción», detalla.
Pero hay problemas del órgano más grande del cuerpo humano que están directamente relacionados con el frío extremo. Algunas dermatitis, que pueden reconocerse porque la piel se pone, roja, tiesa como lija, se descama y duele son comunes en aquellas personas que no protegen zonas como la cara, el cuello y las manos cuando salen a la calle con varios grados bajo cero. «Lo importante es abrigarse y mantener la piel lubricada», dice la doctora Muñoz.
Lo otro que es típico mal de los que pasan frío es el eritema pernio, popularmente conocido como sabañón. «Son pequeños nódulos de color rojizo o violáceo que aparecen en zonas del cuerpo expuestas como manos, pies, orejas y nariz. Se producen por alteraciones en la circulación a nivel de los vasos sanguíneos más pequeños de la piel y pueden producir ardor y dolor», comenta la doctora María Laura Cossio, dermatóloga de la Clínica Vespucio. Según el doctor Figueroa, las más propensas a tener sabañones son «quienes tienen alguna enfermedad reumatológica o la gente más delgada o sin reservas calóricas».
Por último, otra zona del cuerpo que sufre con el frío son los labios, que se parten, descaman y pueden llegar a producirse queilitis o boqueras. Para evitar los problemas, y no quedarse sin poder dar besos en este invierno, la doctora Cossio recomienda utilizar barras labiales humectantes «y evitar mojarse con saliva porque eso los reseca más», explica.
Altera la humedadLa ducha muy caliente hace mal
La doctora María Laura Cossio cuenta que otro de los motivos por los que la piel se reseca en los tiempos fríos, es el agua muy caliente de la ducha. «Hay que ducharse con agua tibia no más, evitar el exceso de calor porque eso también altera la humedad de la piel y la termina resecando», explica. La idea es que luego de la ducha se aplique una crema humectante para prevenir el descamado.
Tampoco olvide ropa de algodón
Gorros y cremas previenen el daño
El doctor Andrés Figueroa dice que hay que tener especial atención con la vestimenta, las cremas y los jabones durante el invierno para prevenir problemas en la piel. «La primera capa de la vestimenta tiene que ser de algodón, porque la gente en invierno tiende a ocupar ropa muy sintética y esa no ayuda a mantener la humectación de la piel», comenta el doctor.
También recomienda no olvidarse de la crema corporal durante el invierno. «Todos los días hay que ponerse crema en el cuerpo y en zonas como la cara y las manos ojalá hacerlo dos o tres veces al día, sobre todo después de lavarse las manos», dice, y agrega que aquellos productos que contienen urea son los mejores para estos fines. Además agrega que gorros, bufandas y todo lo que ayude a aislar el frío en la calle es fundamental, al igual que el protector solar.


