Chile Valora reconoce competencias en oficios y ocupaciones
Bárbara Rivera, de 28 años, debe monitorear la frecuencia de las 931 micros de su empresa.
Chile Valora, institución encargada de certificar competencias laborales, acreditó los conocimientos de 19 controladores de buses de la Red Metropolitana de Movilidad, por lo que se convirtieron en los primeros trabajadores en ser reconocidos con ese perfil profesional.
Una de las condecoradas es Bárbara Rivera Álvarez, de 28 años, quien inició su trabajo en el Centro de Operación de Flota de la empresa RBU Santiago -antigua Redbus- hace siete años. La función de Rivera es verificar que las 673 micros y los 258 buses eléctricos de la empresa cumplan la frecuencia y las rutas establecidas por la Dirección de Transporte Público Metropolitano (DTPM).
Para verificar lo anterior, describe, utiliza un sistema informático especialmente diseñado para cruzar los datos en tiempo real proporcionados por el GPS de los buses con los normados por la institución. ‘Los buses tienen que cumplir un horario establecido en tres puntos, que son el inicio del recorrido, el medio y el final. O sea, a cierta hora la micro tiene que estar en una determinada zona que corresponde, por ejemplo, a la mitad del recorrido que realiza.
En general eso se cumple en 95% y las excepciones ocurren cuando hay accidentes o desvíos', relata la controladora. Cuenta Rivera que no todas las micros tienen la misma frecuencia. El recorrido 430 de RBU Santiago, que transita entre Camino Lo Echevers, en Quilicura, y El Rodeo, en Lo Barnechea; pasa cada 20 minutos, en promedio. Pero hay micros, menciona, que llegan a tener una frecuencia de cinco minutos debido a que tienen más demanda.
Según los datos consolidados de la DTPM, la frecuencia de la micro 506, que une Maipú, Estación Central, Santiago, Ñuñoa y Peñalolén, tuvo una frecuencia promedio de 17 buses por hora en el horario punta mañana (entre las 6.30 y las 8 horas) en la primera semana de enero. O sea, un bus cada cuatro minutos aproximadamente. En cambio, en el mismo periodo analizado el recorrido D14, que conecta Macul y Peñalolén, tuvo una frecuencia promedio de cinco buses por hora o una micro cada 12 minutos.
‘Nos encargamos de que esos datos coincidan con lo establecido en los protocolos. Para eso tenemos que calcular el índice de cumplimiento de frecuencia, que mide la cantidad de salidas realizadas por servicio. También calculamos el índice de paso de la primera y última postura, que controla el paso del primer y último bus por cada sentido del servicio de acuerdo al plan de operaciones.
Además, calculamos el índice de paradas que mide el cumplimiento del paso de la micro por paraderos estratégicos', describe Rivera. Ximena Rivillo, directora de Chile Valora menciona que la certificación de competencias es un reconocimiento a la experiencia de un trabajador que se desempeña en una ocupación u oficio. ‘Son habilidades y experiencias que no se enseñan en universidades o institutos.
En el proceso de evaluación se acreditan los conocimientos que fueron adquiridos con los años de trabajo y en este caso acreditamos a los controladores de flota del transporte público', destaca. Rivera, quien es usuaria del transporte público y debe tomar diariamente tres micros para trasladarse desde su casa en Huechuraba hasta su trabajo en Pudahuel, asegura que la frecuencia de los 931 buses RBU Santiago, que realizan 50 recorridos en la Región Metropolitana, se cumple en 95%.
‘Cuando hay un desvío de tránsito, por ejemplo, que podría influir en la frecuencia de un recorrido o en el tiempo en que un usuario espera en el paradero, lo que hacemos es coordinar una ruta alternativa junto al Centro de Monitoreo de Buses del ministerio', finaliza.
‘Los buses tienen que cumplir un horario establecido en tres puntos, que son el inicio del recorrido, el medio y el final' Bárbara Rivera


