El proceso se extenderá hasta el 12 de septiembre en el Tribunal Oral en lo Penal de Angol
Fiscal Carlos Bustos mencionó que el imputado no reconoce el crimen, pero sí que es el propietariodel fusil usado en el crimen. Fotos suyas sosteniendo el arma fueron encontradas en el celular de su polola.
Una legión de policías fue convocada a La Araucanía el 7 de enero del 2021. Pero la jornada terminó mal. A las 14.30 horas de ese día, cuando 850 funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaban un enorme operativo antidrogas en la comunidad de Chacaico (Ercilla), fue asesinado el inspector Luis Morales Balcázar, quien había viajado desde Iquique especialmente para participar en los allanamientos.
Este lunes en el Tribunal Oral en lo Penal de Angol comenzó el juicio contra el único imputado por el homicidio: Alejandro Andrés Liguen Venegas, detenido en su casa, con un fusil calibre .308, marca Savage 16, el mismo que aparece en la foto que acompaña a esta nota, en mayo del 2022.
La acusación del Ministerio Público, liderada por el fiscal de alta complejidad Carlos Bustos, dice lo siguiente: «A raíz de una investigación, llevada a cabo por la fiscalía de alta complejidad en conjunto con un equipo multidisciplinario de la Policía de Investigaciones, se pudo determinar que el imputado Alejandro Liguen Venegas forma parte de un grupo armado, el cual tiene por objeto repeler armadamente los ingresos de funcionarios policiales al sector de Chacaico, Ercilla».
Grupo armado
El inspector Morales era de Santiago, pero trabajaba en Tarapacá, en el área de Antinarcóticos y Crimen Organizado, desde el 2015. Además, integraba el Equipo de Reacción Táctica (ERTA). El 7 de enero del 2021, según la acusación del Ministerio Público, fue abatido mientras se retiraba de la misión antidrogas que fue a cumplir a Ercilla. Iba, de hecho, en el pick up de una camioneta Nissan, junto al comisario Felipe González Cadena, cuando recibió el balazo de un fusil, en medio de una ruta cortada con barricadas de árboles y mucho humo.
Liguen Venegas, insistió el fiscal Carlos Bustos en el primer día de juicio oral, integra un grupo armado que se dedica a vigilar la zona de Chacaico, en Ercilla. Lo anterior fue corroborado con al menos dos simulacros policiales, en los que Liguen alertó de los operativos y preparó ataques.
Además, el Ministerio Público tiene la confesión de la persona que acompañó a Liguen Venegas a comprar el fusil, en octubre del 2020; y varias fotografías en las que viste ropa militar y aparece junto al fusil, que fueron extraídas desde el celular de su pareja.
«Vamos a acreditar con interceptaciones telefónicas que cada vez que la policía realizaba un ingreso cercano al sector, la persona que era contactada para alertar al grupo que operaba en el lugar era Alejandro Liguen Venegas. Incluso, una de estas interceptaciones nos da cuenta de una confesión prácticamente tácita en relación a cómo y dónde ocurrió el hecho. Además, vamos a dar cuenta de que no solo adquirió el fusil, sino que se dedicaba a adquirir municiones del mismo calibre .308, que es el que le dio muerte al funcionario Luis Morales Balcázar; y que ese día el imputado no se encontraba en su domicilio en la mañana, pero luego regresó para participar en la emboscada, según todos los antecedentes que tenemos», expuso el fiscal Carlos Bustos ante el tribunal este lunes.
Vigilancias
Las fotografías de Liguen Venegas vestido de militar, encapuchado y con el fusil calibre .308 fueron extraídas desde el teléfono de su pareja, quien fue detenida por la policía luego de haber transportado a un grupo armado hasta un cruce, en la zona de Chacaico, en Ercilla. Su detención se logró gracias a esas vigilancias policiales que se hacían precisamente para averiguar quiénes participaban en las emboscadas.
Según el Ministerio Público, en sobrevuelos anteriores la policía logró ver el mismo vehículo que utilizaba la pareja del imputado. Y al seguirlo, los funcionarios obtuvieron imágenes de Liguen Venegas con un arma larga.
«Vamos a acreditar, con interceptaciones telefónicas y de frecuencias radiales, que la coordinación previa existe. Cada vez que la PDI realizaba un ingreso a la zona, el imputado alertaba y luego se reunían en un sector determinado, en un cruce», relató el fiscal.
Otra de las evidencias del Ministerio Público es un llamado telefónico entre los amigos de Liguen Vegenas, quienes lamentan la detención «junto a su juguete», haciendo referencia al fusil. También existe una interceptación telefónica en que el imputado recibió el llamado de una empresa, pero pensó que era un policía encubierto. Ante la voz del ejecutivo respondió: «Corten su hueá o quieren morir igual que el otro que murió aquí».
El fiscal Carlos Bustos, tras los alegatos de apertura del juicio oral, mencionó que Alejandro Liguen Venegas declaró este lunes ante el tribunal y renunció a su derecho a guardar silencio.
«Reconoció participación en algunos de los delitos, pero desconoció su participación en el homicidio. Reconoció ser el propietario del fusil que se usó para darle muerte. Nosotros presentaremos prueba testimonial, pericial y científica que esperamos puedan acreditar los hechos de la acusación (Liguen es acusado de otros delitos, además del homicidio), en este juicio», detalló el fiscal, quien agregó que el juicio finalizará el 12 de septiembre.


