La estadounidense de 20 años venció a la emergente china Qinwen Zheng
Me divertí más de lo que esperaba, dijo Coco tras recibir un cheque de 4,8 millones de dólares en Riyadh.
Pocos hubiesen imaginado en agosto, cuando ella reconocía sentirse «desubicada» en el circuito, que la estadounidense Cori Gauff, Coco, como piden que la llamen, cerraría este sábado de gran manera la temporada 2024 del tenis femenino al coronarse por primera vez en su carrera campeona de la WTA Finals, el antiguo torneo de maestras, que convoca a las ocho mejores tenistas del año.
Luego de salvar dos bolas de partido, Gauff abrochó en el tiebreak del tercer set un duelo que fue descrito como épico por los expertos frente a la reciente campeona olímpica china Qinwen Zheng, la implacable antagonista de una batalla que se extendió por tres horas y cuatro minutos y que terminó con marcadores 3/6, 6/4 y 7/6 (2) para la norteamericana.
«Fue una gran semana y un muy buen torneo, me divertí más de lo que esperaba», reconoció Coco, una veterana de 20 años que por fin parece encontrar la madurez necesaria para enfrentar los retos de primera línea que suponen para ella ser una especie de heredera de Serena Williams, quien precisamente había sido la última estadounidense en ganar este torneo en 2014.
Si bien Gauff ya anota un Grand Slam en su palmarés, el Abierto de Estados Unidos del año pasado, el triunfo en la WTA Finals parece encarrilar las dudas que mostró en la mitad del presente calendario, cuando admitía sumar «más dobles faltas que aciertos», que la llevaron a separarse de su entrenador Brad Gilbert y reclutar a su compatriota MattDaly (45), apostando por la continuidad de su asesor francés Jean-Christophe Faurel. El reciente triunfo en Beijing y esta corona de maestra parecen reflejar una confianza que, en el partido con Zheng, se expresó principalmente en la capacidad de salir de los momentos adversos en los que antes se confundía.
Con este triunfo, Coco suma nueve títulos en su carrera, se transforma en la ganadora más joven del torneo desde que la rusa María Sharapova lo consiguiera en 2004 con solo 17 años, y ratifica que es una especie de depredadora de finales, ya que solo ha perdido una de las diez que ha disputado en su carrera.
En su tercera participación en la WTA Finals, Gauff derrotó a las número uno (la bielorrusa Aryna Sabalenka) y dos del mundo (la polaca Iga Swiatek) y se lleva uno de los cheques más jugosos de carrera: cuatro millones 800 mil dólares, que consolidan su lugar como una de las atletas mejor pagadas de la actualidad. «Primera vez que estoy aquí (Riyadh), nos han tratado en forma excelente y nos hemos sentido muy bienvenidas», dijo la norteamericana mientras las principales autoridades deportivas de Arabia Saudita -todas mujeres- le pedían posar en la tarima de las vencedoras.


