A los europeos les dio sed vencer a Brasil
03Cuando el reloj en el marcador de DirecTV, señal en inglés, entró en el último minuto de descuento, los holandeses se sintieron parte de una hazaña. El grito de “¡Holland, Holland!” inundó el Cinema Paradiso, el restaurante italiano de Orrego Luco transformado en el búnker del placer de los seguidores tulipanes.
“¡Tien, negen, acht, zeven, zes, vijf, vier, drie, twee, een, nul!”, coreban la cuenta regresiva de los 10 segundos finales, porque vencían 2-1a Brasil y los eliminaban del Mundial. “¡Esta es una venganza para Chile!”, dijo Jooshe van’t Veer, guapa holandesa casada con chileno que no cambia este país por nada. Bebía una cerveza Heineken, emblema holandés, al igual que los 80 hinchas que, a mediodía, ya le habían dado el bajo a 30 litros del vital brebaje.


