Hijo de Jean mostró fiereza y velocidad en definición del fútbol joven
Nunca he sentido un peso (por ser Beausejour), es una motivación. Admiro mucho lo que hizo mi papá, pero intento hacer mi propio camino, dijo el campeón.
Unión Española se quedó con el triunfo en la final de la Copa Futuro, que definió al campeón de la categoría sub 18 del fútbol nacional, con un peleado 3-1 ante Cobreloa. El partido dejó grandes talentos para mantener bajo la lupa y seguirles sus pasos, como los porteros Vicente Armijo y Matías Pérez, los volantes Yastin Navarro y Cristóbal Jaramillo, y uno que llamó la atención de todos, Joaquín Beausejour.
Más allá de los golazos del partido, también hubo grandes atajadas, fuertes liderazgos, rapidez y corpulencia que hizo destacar a cada jugador en diferentes áreas y proyectarse como buenos elementos para el futuro del fútbol chileno.
Joaquín Beausejour. Sin lugar a dudas, desde el inicio era el que más llamaba la atención y en la cancha no decepcionó. Tiene 16 años, cumplirá los 17 en septiembre y mide 1,74 metros. Es un lateral derecho muy fuerte y veloz, claro en los pases e impasable en su posición. El hijo del campeón de América Jean Beausejour dominó su sector de la defensa y protegió el arco con mucha entrega, terminando en el piso en varias ocasiones con tal de despejar el peligro. También creó salidas con mucha habilidad desde el fondo, como en el minuto 53, cuando subió por su banda y se pasó a dos rivales, para dar un pase y dejar solo a Tomás Ovando, que intentó pasar la pelota por encima del portero Matías Pérez, pero el meta se dio cuenta y lo detuvo.
El lateral fue de los mejores del partido y celebró al término del match con su familia entera, que lo fue a ver al Bicentenario de La Florida y lo abrazó y besó cuando lo recibieron afuera del recinto, con su padre incluido, que lo abrazó durante un largo rato y le entregó unas palabras que parecían salidas del alma, con un orgullo que se proyectaba a su alrededor.
«Estoy muy contento, se luchó mucho durante todo el año y se logró. El partido fue trabado, nos hicieron el gol primero, nos vinimos un poco abajo, pero solo fue mental, ya que con actitud y sacrificio del equipo se consiguió. En mi familia están muy felices, saben que me costó mucho, es un sacrificio de todo un año y estuvieron todos los partidos alentando. Es un sacrificio de toda la familia y ahora a celebrar», dijo el joven Beausejour.
También habló sobre su propio desempeño y sobre cómo se siente de jugar bajo la mirada de ser un Beausejour.
«Me considero un jugador dispuesto a lo que quiere el equipo, al sacrificio del equipo, siempre el club ante todo.
Nunca he sentido como un peso (por ser Beausejour), es una motivación más que nada. Admiro mucho lo que hizo mi papá, pero intento hacer mi propio camino. Mi familia me apoya y siento todo el apoyo de él», cerró.
Su técnico, César Santis, también lo alabó: «Joaquín es un chico maravilloso, muy profesional, se entrega por completo. Llegó este año y ha sido tremendo aporte en todos los sentidos. Es muy fuerte y sobre todo trabajador, se pone a disposición del cuerpo técnico y crece mucho todos los días. Es un tremendo chico».
Cristóbal Jaramillo. El volante número 8 de Unión Española también fue de las figuras del compromiso. En febrero cumplió 17 años y mide 1,66 metros. Con una habilidad tremenda con el balón en los pies y siendo siempre muy colaborativo con sus compañeros, se encargó de marcar el empate 1-1 en el marcador a los 75, tras recibir un balón en el medio del área rival y ubicarla donde el arquero Pérez no tuvo chance de llegar.
«Jaramillo es un volante muy dinámico, es bajo de estatura, pero de mucha envergadura física, es muy claro en el juego y esa es una de sus grandes virtudes, es claro dentro de la cancha. Ha crecido mucho estos últimos dos años, cuando quedó fuera del Sudamericano con la Selección y tuvo un bajón, se sintió triste, pero mejoró, se encarriló y mejora todos los días», agregó su DT.
Yastin Navarro. Los loínos dominaron en gran parte del compromiso y fue gracias al talento de su delantero por derecha. El encargado de abrir la cuenta a los dos minutos de tiempo agregado de la primera etapa, con un golazo al ángulo del portero Vicente Armijo, fue el más incisivo de su equipo. Con 17 años cumplidos en enero, cada vez que el balón estaba en sus pies la fanaticada de Cobreloa se entusiasmaba por sus regates y encares que no tenían a quién lo detuviera en la zona izquierda de los hispanos.
El director técnico de Unión Española admitió tener a Navarro en la mira desde antes debido a su peligro inminente. «Al número 10 de Cobreloa lo teníamos anotado. Lo estudiamos a Cobreloa, ambos punteros eran fuertes, sabíamos de sus virtudes y Yastin se destacaba. Es muy habilidoso, puntero de la vieja escuela, muy difícil de controlar e intentamos tenerlo siempre de cerca», dijo el DT Santis.


