Fueron a tocar a NPR, el desenchufado más importante de YouTube
Llevan 23 años desde esa primera apuesta de presentar muñecos parlanchines que informan, como Tulio Triviño, Guaripolo, Juan Carlos Bodoque o Juanín Juan Harry, con esas canciones arropadas en el corazón de cada chileno. Este lunes ellos y más personajes de «31 minutos» debutaron en el Tiny Desk, de YouTube de NPR (National Public Radio) de Estados Unidos.
En sus primeras horas el mini concierto de 22 minutos de duración tuvo más de un millón de visitas (https://acortar.link/hDxa6c) y era lo más comentado y compartido en X. Hay que tener en cuenta que por los conciertos de Tiny Desk han pasado Sabrina Carpenter, Bad Bunny, Fito Páez, Dua Lipa, entre otros.
En la interna, para preparar el show, Álvaro Díaz, uno de sus creadores, cuenta que «armamos en Chile una réplica del estudio de NPR y ensayamos por un mes y medio». Ahí hicieron la selección y arreglos de los temas que entonaron: «Bailan sin César», «Equilibrio espiritual», «Mi muñeca me habló», «Calurosa Navidad», «Objeción denegada», «Arwrarwrirwrarwro» y, para cerrar, una emocionante versión de «Yo nunca vi televisión».
Ya en el estudio real (que es chico) los «31 minutos» se instalaron con 15 personas entre músicos, voces y titiriteros. Decidieron mandar hacerse unas camisas con el diseño de los muebles del fondo de lugar. «Eso obedece a una razón bastante sensata y es que los protagonistas son los títeres, queríamos disminuir el protagonismo de los humanos y camuflarnos con el fondo», agrega Díaz.
Para darle unos toques al show hicieron unos guiños a la cultura norteamericana, como unas bromas de Tulio para empezar: «Esta es la primera vez en Washington de 31 minutos, que es exactamente el tiempo en que expiran nuestras visas de trabajo», haciendo alusión a las políticas migratorias de ese país. También para la canción «Objeción denegada», esa del abogado, partieron con unos sonidos de la serie «Better call Saul»; sólo para entendidos. Y en el cierre de «Yo nunca vi televisión», se lanzaron con unos guitarreos de «La década de los 80», de Los Prisioneros, «que son la matriz», asegura el creador.


