Trabajadores ahora ayudan, de manera voluntaria, a reconstruir San Francisco de Mostazal
La casa de juegos no podrá funcionar hasta junio. Aun así, cancelarán los sueldos de todos sus empleados.
El 27 de febrero, después del terremoto, el casino Monticello de San Francisco de Mostazal tuvo que cerrar obligadamente sus puertas. La enorme sacudida telúrica de esa noche provocó daños en el edificio de juegos y lo dejó inhabilitado para funcionar, al menos, por unos tres meses más.
A pesar del negro panorama, cuando todos pensaban lo peor, la junta de socios de Monticello Grand Casino sorprendió con la decisión de no enviar a nadie de vacaciones y seguir cancelando los sueldos.
«Analizamos la situación con los socios y pensamos que esto era lo mejor. También se resolvió mantener funcionando la guardería infantil. Luego, convocamos a todos nuestros trabajadores para que voluntariamente ayudaran en los trabajos de reconstrucción de San Francisco. Es lo mínimo que podemos hacer por la comunidad en la que estamos trabajando. Al final, todos quisieron sumarse a la iniciativa», cuenta George Garcelon, gerente general de Monticello Grand Casino.
Así, lejos del habitual glamour y luces del casino de San Francisco de Mostazal, es posible ver en las calles a croupiers, garzones y barmans con pala en mano, removiendo escombros, despejando caminos o incluso entreteniendo a los niños del pueblo.
«Se organizaron por cuadrillas de quince personas y trabajan rotando entre 250 voluntarios. No les importa el sol, el calor o el barro. Incluso cuando acaba su turno, siguen trabajando», dice Garcelon.
-Esto se podría replicar en otros lados.
-Por supuesto y no sólo en los casinos. Todos los empresarios debieran apoyar en la reconstrucción del país.


