Josefina Easton, campeona del Movimiento a la Rienda, va por su segundo título en el Champion
La jinete de 28 años cree que el cariño es clave para sacarle rendimiento a su potro Año Nuevo.También le hablaba, le decía que nos fuerabien y que no nos lesionáramos, cuenta.
Josefina Easton (28), vigente campeona nacional del Movimiento a la Rienda femenino, llegó a Rancagua este martes por la noche, lista para revalidar el título que tanto le costó conseguir el año pasado junto a su caballo «Año Nuevo».
«Ser campeona trae un poco de presión, pero es buena, son las ganas de hacerlo bien y demostrar que el 2024 no fue fortuito. En otras entrevistas dije que gané de porfiada porque llevaba muchos años intentándolo. Los dos años anteriores fui vicecampeona y uno de los títulos se me escapó entre los dedos, pero nunca bajé los brazos. Estoy con ganas de repetir la hazaña», dice la también ingeniera agrónoma.
El año 2022 fue clave para que Easton alcanzara el nivel que la alzó como ganadora del Champion 2024. «Estuve tres meses en Estados Unidos donde Marcelo Guzmán, un chileno que es entrenador allá. Me enseñó la base de cómo enseñarle al caballo y aunque mi potro es maestro, sí hubo detalles que fuimos mejorando. También desarrollé mi mejor técnica de correr, me lo comentaron bastante a la vuelta», recuerda la jinete, quien además competirá en rodeo femenino junto a su compañera Valentina Yáñez.
La relación con su caballo «Año Nuevo» es muy de piel, como ella misma cuenta. «Es súper importante mostrarle cariño al caballo. Este año no pude ir a verlo tanto por el trabajo, pero este último mes fui todos los días, incluyendo los fines de semana. Lo abrazo, lo premio después de entrenar como refuerzo positivo. En el Champion 2024 contaba que lo abrazaba tres veces al día cuando estábamos en Rancagua y espero hacer lo mismo este año. También le hablaba: le decía que nos fuera bien, que estuviéramos tranquilos y que no nos lesionáramos», explica Easton.
¿Cómo es la preparación que realiza con «Año Nuevo», Josefina?
«Llevamos varios meses preparándonos. Me preocupo bastante de mantener un equilibrio entre el entrenamiento y la comida. Cuando lo empiezo a entrenar más, tengo que aumentar la comida, pero sin que se me pase, sobre todo porque es un potro mayor y hay que cuidar sus corvas y musculatura. Su dieta es balanceada: fardo, cubos de alfalfa, alimento para caballos y un par de zanahorias de premio. Yo soy muy deportista y trato de cuidarme en lo físico porque sería perjudicial para el bienestar del caballo estar con un par de kilos encima».
¿Y en qué consisten los entrenamientos?
«Lo más importante es el físico. Hacer que el caballo elongue, por así decirlo, y luego tenemos una media hora de físico y se le hace un recordatorio de las pruebas más complicadas para que se mantenga en buen nivel. Siempre entrenamos después de mi pega, tipo 18.30, pero todos los días. Cuando a uno le gusta esto se sacrifica y no hay problema».
¿Podría resumir de qué se trata el Movimiento de Rienda?
«Es como un tipo de baile a caballo, por así decirlo. Se hacen distintas pruebas donde uno muestra la docilidad y agilidad del caballo. Estás sólo con el animal dentro de la medialuna, con el público mirando. Necesitas mucha concentración y confianza en el caballo, hay que transmitirle seguridad porque si no se pone nervioso. Tiene pruebas como los andares, donde hay que demostrar la marcha, trote y galope del caballo con la mayor naturalidad. Hay otra que se llama La Troya, que es girar en círculo, volver sobre un pie y girar hacia el otro lado».
¿Qué es lo más difícil de su prueba?
«Lo más difícil es justamente la tranquilidad. Es 100% tú y el caballo. Obviamente hay pruebas de mayor y menor dificultad, pero siempre dije que la más difícil es la que todos piensan como la más fácil: los andares. Es la primera prueba con la que el caballo inicia la competencia: si pasa cualquier cosa el caballo se puede poner nervioso y llevar la prueba a un mal rendimiento».



