El periodista Cristian Arcos cuenta su crítico momento al atragantarse con un pedazo de carne
El comentarista deportivo dice que la oportuna ayuda de dos amigos que le realizaron la maniobra de Heimlich impidió un desenlace que pudo ser fatal.
El periodista Cristián Arcos está abocado en estas horas al lanzamiento oficial, el lunes próximo, de su nueva labor profesional: la multiplataforma @Minuto90.cl donde será editor general y comentarista. ‘La idea no sólo es hablar de deportes sino que también de política, cultura y temas sociales. Se trata de entrar vía plataformas y eso me entusiasma porque es algo que quiero aprender', dice el también comentarista de radio ADN y del programa de TV Círculo Central.
Pero Arcos no la ha pasado bien en los últimos días por un accidente que tuvo el fin de semana pasado y que pudo incluso ser fatal: se atragantó con un pedazo de carne, lo que le cortó la respiración por casi dos minutos.
‘Fue uno de esos accidentes que uno nunca cree que le va a pasar', relata el periodista. ‘El sábado 21 estaba en mi casa haciendo un asado con mi pareja -Carola Ruiz-, sus hijos, los míos y dos parejas de amigos con sus niños. Después de almorzar, fui a dejar a mis hijos donde su mamá, volví y tiramos otras carnes a la parrilla para el remate del asado. Ahí pasó.'.
¿Cómo fue que pasó?
‘Tiré una sobrecostilla y la piqué para picotear. Yo corté una para mí, obviamente más grande de lo aconsejable, y cuando la eché a la boca sentí que se me atoraba en la garganta'.
¿Y qué hizo? ¿Pidió ayuda?
‘No. Me fui calladito al baño, sin decirle a nadie. Tomé agua y cuando se me empezó a rebalsar por la boca me asusté y ahí salí a pedir ayuda. Ya no podía respirar por la boca ni por la nariz'.
¿Qué hicieron los que estaban en el asado cuando lo vieron así?
‘Se asustaron y de inmediato trataron de ayudarme. Se llevaron a los niños adentro para que no me vieran así. Me acuerdo que a esas alturas estaba en estado crítico, se me dio vuelta la película. Me afirmé en un pilar, sólo miré fijamente a la Carola y pensé que no me podía desmayar'.
Igual eso revela que tenía plena conciencia de lo que le pasaba.
‘Claro, nunca perdí la conciencia y eso fue muy bueno, según después me dijeron. En ese estado fue que también tuve la suerte de que mis dos amigos -Mario Roa y Rodrigo Pino- conocían la forma de realizar la maniobra de Heimlich porque son deportistas y lograron no expulsarme el pedazo de carne, pero sí que finalmente me lo tragara'.
¿Y eso no es medio contraproducente?
‘No, es casi lo mismo que expulsarla. Lo que no hay que hacer, según me explicó después la doctora que me atiende, es meter la mano para sacar la carne por la boca'.
¿Qué hizo después? ¿Fue a Urgencias?
‘No, no fui. Me quedé sentado un rato, recuperándome con mis amigos al lado. Pero no me salió la voz en al menos dos horas'.
¿Pudo dormir bien esa noche?
‘Más o menos, no más porque me empezaron a doler las costillas por efecto de la maniobra de Heimlich que me hicieron. De hecho, por eso el martes fui finalmente a la doctora que constató que no tengo secuelas -porque al no llegar sangre al cerebro uno puede tener un montón de problemas-, pero sí daño en las costillas, por lo que debo hacerme exámenes para saber si hay fractura o sólo contusiones'.
Dentro de todo, la sacó barata.
‘Sí, lo tengo claro. Cuando mi mamá supo lo que me pasó, me dijo derechamente que pude haber muerto. Pero sólo tengo lo de las costillas, que por ahora trato con antiinflamatorios, y una carraspera molesta pero que me deja hablar. Sí, claramente pudo ser peor'.


