Estudio de la consultora Trovit identificó las zonas donde hay más ciclovías, talleres y estacionamientos para bicicletas
Especialistas indican que estos barrios atraen a personas que quieren estar a menos de diez kilómetros de su lugar de trabajo. También a quienes desean ahorrar o buscan mejorar su salud.
Ricardo Meneses Flores, analista de datos regional de la compañía, explica que para definir una comuna bajo ese concepto se establecieron cuatro variables de infraestructura ciclista; entre ellos, estaciones públicas, parqueaderos (estacionamientos), talleres de bicicletas y ciclovías.
Además, se midieron variables geográficas para contextualizar la realidad de viaje en cada lugar: desnivel de terreno y el tamaño de la comuna. Todos esos datos se ponderaron y dieron un puntaje cuyo máximo fue 1.
«Nuestro propósito fue descubrir qué comuna brinda condiciones suficientes como para que las personas puedan apostar por moverse en bicicleta. Buscamos la visibilidad de un transporte que no contamina y promueve una mejor calidad de vida», reconoce.
Bajo ese contexto, dice que la comuna de Santiago tiene los mejores resultados respecto a todos los parámetros evaluados.
«Cuenta con más de 117 kilómetros de ciclovía, 36 estaciones públicas, 35 talleres y 55 estacionamientos. Estas cifras revelan que cuenta con una de las mejores infraestructuras en la ciudad y por eso consiguió 0,64/1 en nuestro ranking. Además, sus calles presentan un desnivel de 87 metros, uno de los rangos más bajos de la urbe. Moverse en esta comuna es más cómodo y fácil», admite.
Providencia fue calificada en este índice con 0,61/1.
«Si bien cuenta con más estacionamientos (173) y estaciones de bicis compartidas (55) que Santiago Centro, registra una menor cantidad en el resto de factores analizados», puntualiza.
Las Condes alcanzo 0,52/1 en el índice bike-friendly con números altos en variables de infraestructura, pero con un rango de desnivel de terreno más elevado que Santiago Centro o Las Condes.
«Se consideró todo el territorio de la comuna Las Condes, que roza con parte de la cordillera», subraya.
Factor clave
Andrés Santelices, consultor de proyectos de Educación Vial de la Municipalidad de Santiago y fundador de ONG Educleta, señala que los viajes en bicicleta en promedio superan el millón al día y la mayoría se concentra en las grandes ciudades.
«Quienes tienen una vida urbana saben los beneficios de moverse de manera eficiente y segura por la ciudad. Esto influye al momento de tomar una decisión tan importante como es dónde vivir. Si en un momento se consideraba la cercanía al Metro como un factor determinante, también lo es hoy día vivir cerca de una ciclovía», revela.
El también académico de la Universidad Mayor menciona que quienes buscan habitar en este tipo de comunas son principalmente aquellas personas que viven a menos de diez kilómetros de su lugar de trabajo. También quienes desean ahorrar dinero o, bien, buscan mejorar su salud física y mental.
¿Por qué cree que Santiago ocupa el primer lugar?
«Esta comuna tiene una población flotante de 2,9 millones de personas en días hábiles. Frente a eso, era urgente crear infraestructura ciclista».
¿Son más las comunas que invierten en infraestructura?
«Sí, cada vez son más en la Región Metropolitana que ven en la bicicleta como un vehículo que resuelve los problemas de eficiencia de movilidad. Los restaurantes también han notado que en vez de invertir grandes sumas de dinero en estacionamientos de auto, les resulta mejor adecuar espacios para biciestaciomentos. A ello se suma la medida de Metro de autorizar el ingreso de la bicicleta a los trenes los días domingo y festivos».
¿Qué sectores de la capital están al debe?
«Una buena parte todavía está muy al debe. Pese a que la Ley de Convivencia Vial (año 2018) obligó a los municipios a modificar y diseñar las ciclovías para que cumplieran con el estándar, muchas no han logrado este cometido. La Pintana, por ejemplo, no posee una cantidad de kilómetros de ciclovías que invite a los vecinos a pedalear aun cuando es la menos motorizada de la Región Metropolitana».
Vida saludable
Aída Fernández, directora de la carrera de Pedagogía Educación Física de la Universidad Central, asegura que en la última década el uso de las bicicletas ha sumado adeptos en la Región Metropolitana. Y eso es por las cualidades que representa este medio de transporte, ya sea como una práctica recreativa, urbana o competitiva.
«La bicicleta tiene muchos beneficios; entre ellos, es un medio sostenible que no genera contaminación; fortalece la musculatura, permite aumentar la resistencia y, por ende, beneficia el sistema cardiovascular. Es un deporte de bajo impacto, dado a que no tiene un rebote en una superficie, lo que disminuye la carga articular con respecto a otras disciplinas. Además, podríamos asegurar que previene el riesgo de muchas enfermedades y su uso influye positivamente en la disminución del estrés», revela.



