La deportista náutica de 19 años fue elegida entre los mejores de su disciplina en la Gala Olímpica
En un par de años espero poder estar peleando una presea mundial en adultos, señala la medallista de plata sub 21.
Daniela Kretschmer (19) cuenta que empezó a esquiar casi a la par de aprender a caminar. «Era muy pequeña y entonces, cuando la laguna de Aculeo todavía tenía agua, mis papás me enseñaron. Ellos nunca fueron esquiadores náuticos de chicos, pero sí más de adultos», recuerda tras pasar por la alfombra roja de la que fue su primera Gala Olímpica siendo parte del Team Chile, la noche de este jueves en San Carlos de Apoquindo.Luce un poco sorprendida por la producción, también por la elegancia de los invitados y luego se le ve emocionada al ser galardonada como una de las mejores de la temporada en su disciplina.
En enero de 2023, Dani se consagró campeona mundial junior en el certamen que se celebró en la laguna de Los Morros, en San Bernardo. Y este año estuvo a un tris de repetir el logro en la serie sub 21, que se disputó en Canadá: hubo un triple empate en la final, donde terminó colgándose la medalla de plata.
¿Está lista para competir en la categoría adulta?
«Todavía me queda un último Mundial como sub 21, el que se disputará en enero de 2027, aunque este año ya tuve algunas actuaciones en torneos adultos, y estuve cerca de pasar a una final en el Mundial, donde quedé decimotercera».
Entonces, ¿puede sacar cuentas alegres esta temporada?
«Sí, estoy muy contenta y muy motivada, porque sé que ya tengo el nivel para estar en adultos. Y espero en un par de años poder estar peleando una medalla ahí también».
Volviendo a sus comienzos, ¿qué pasó luego de que se secó la laguna de Aculeo?
«Como cada vez me fue gustando más, fui mejorando. Me llevaron a la laguna de los Miranda, en Los Morros. Y ahí conocí al Toti (Rodrigo) y al Pipe (Felipe) Miranda, y ellos se encargaron del resto. Desde entonces entreno ahí, viajo con ellos y de a poco fui llegando a lo que es hoy día, que es competir, estar afuera, y todo lo que esto implica para un deportista».
¿Qué edad tenía cuando empezó a entrenar en Los Morros?
«Debo haber tenido unos 7 años. Fue súper fuerte llegar a un lago donde una todos los días se topaba con cinco campeones del mundo. Y llegar a ser uno de ellos. Ser campeona mundial sub 17 también fue un salto muy grande en mi carrera y les agradezco todo en verdad, por el ambiente que hay ahí, y lo que son el Toti y el Pipe para nosotros».
Con tan buenos esquiadores náuticos, es una pena que no sea un deporte olímpico.
«Sí, es verdad que no es un deporte olímpico y que es poco conocido acá, pero siempre suma muchas medallas para Chile en todos los demás Juegos (Bolivarianos, Odesur y Panamericanos). Es de los más destacados, así que ojalá, pese a no ser olímpico, se diera más a conocer, se le diera más relevancia».
¿Qué viene para usted en 2026?
«Bueno, salí de cuarto medio el año pasado, en 2024, y este año lo dediqué 100% al esquí. Y recién ingresé a medicina en la Universidad Católica para el próximo año. Aunque el esquí siempre será mi prioridad».
¿Tuvo que dar la PAES para la admisión o ingresó como deportista calificado?
«Igual la di, porque necesitaba un puntaje mínimo, pero entré por admisión deportiva».
¿Alguno de sus padres es médico?
«No, ninguno, pero siempre me ha gustado la medicina, de toda la vida, así que me encantaría hacer algo relacionado con el deporte, y eso me motiva también».
¿Con qué promedio salió del colegio?
«Con 6,9 de promedio, así que me fue bien. Estudié en el San Isidro, que es un colegio de Buin».
Y pasando a la Gala, ¿tardó mucho en elegir su look?
«No, tenía este vestido, también los aros. Todo normal. Me cambié en el lago y salí corriendo para acá. Vine sola y había mucho tráfico. Es la primera Gala a la que asisto, así que estoy muy feliz».


