Al servicio en Puente Alto asistieron tres candidatos presidenciales
Autoridades religiosas y seculares coincidieron en que hay valores universales que le hacen bien a Chile.
Este domingo se celebró el Servicio de Acción de Gracias Evangélico en la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, en Puente Alto. La ceremonia, que cumplió 50 años desde su primera versión en 1975, contó con la presencia de altas autoridades como el Presidente Gabriel Boric, el presidente del Senado, Manuel José Ossandón, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Blanco, y ministros de estado, entre otros.
El servicio religioso estuvo marcado por menciones al valor de la vida, la preocupación por la violencia, la corrupción y la oración del mundo evangélico por Chile.
En su prédica, el reverendo Wilfredo Villa Pinochet, vicepresidente del Consejo de Unidades Pastorales de Santiago, destacó la relevancia del cuidado de la familia. «Que la luz de tu palabra sabia e infalible ahuyente toda idea de legislación que propicie la destrucción y corrupción de la familia», oró.
En tanto, el reverendo Eduardo Cid, alto representante de las Iglesias Evangélicas-Protestantes y presidente de la Mesa Ampliada UNE-Chile, enfatizó en sus palabras el anhelo de una vida sin violencia. «Vivimos en un mundo donde el amor al dinero es, al parecer, el mayor tesoro, donde los discursos de odio y la mentira se expanden con cierta facilidad. Nadie puede tomar la vida de su prójimo, la vida es un regalo de Dios», proclamó.
Al finalizar el Te Deum, el Presidente Boric valoró los principios universales abordados a pesar de las diferencias religiosas. «Creo que ese mensaje de amor, de mirar a los ojos y reconocerse como iguales sin diferencias de clases y el llamado a la igualdad es súper valioso», opinó.
Por su parte, la ministra vocera Camila Vallejo mencionó que, a pesar de que a algunos los mueve la fe y a otros las convicciones, sus objetivos son similares. Al ser consultada sobre el aborto, destacó que «no vimos posiciones de trinchera, es una diferencia que es conocida y legítima. Esto no nos impide ver las múltiples coincidencias que tenemos como apostar por mayor justicia, dignidad humana, respeto, enfrentar los discursos de odio y la mentira y el amor al prójimo».
«Me pareció bien, pero faltó una frase, el aborto, pero el resto impecable». Esas fueron las palabras al salir de la ceremonia del senador Manuel José Ossandón, quien agregó que le «hubiera gustado más firmeza con el tema del aborto y de la eutanasia, son los dos temas que hoy nos están presionando, que han sido bandera del gobierno».
Los candidatos
De los ocho aspirantes al sillón presidencial, al Tedeum sólo asistieron Jeanette Jara del oficialismo, Evelyn Matthei de Chile Vamos y Johannes Kaiser del Partido Nacional Libertario. Uno de los grandes ausentes fue José Antonio Kast, candidato del Partido Republicano y del Partido Social Cristiano y principal carta opositora.
Al término de la ceremonia, Joel Olmos, alcalde de La Cisterna y representante de asuntos religiosos del comando de Jara, abordó las diferencias con parte del mundo evangélico. «Creemos que el concepto de proteger la vida también tiene que ver con la dignidad de la vida, que las personas no mueran esperando una lista para operarse y que tengan un pasar donde por lo menos lo básico esté asegurado», dijo.
Por su parte, Matthei y Kaiser coincidieron con la agenda valórica presentada en el servicio. «Yo siempre he estado en contra del aborto libre», reclacó la candidata de ChileVamos, agregando que «acá la iglesia tiene una forma de decir las cosas y todos entendemos perfectamente lo que están diciendo, creo que el mensaje fue clarito».
Kaiser, en tanto, destacó la labor de las iglesias cristianas. «Son esenciales para mantener la paz, disminuir la criminalidad y recuperar a la gente que ha caído en la drogadicción», dijo, enfatizando su rechazo a la eutanasia y al aborto.
«No creo que sea correcto matar a una persona que todavía no ha nacido», finalizó.
«Vivimos en un mundo donde el amor al dinero es, al parecer, el mayor tesoro», Reverendo Eduardo Cid.


