Por más que Ximena Vidal gritó a los cuatro vientos que prefería la reclusión nocturna antes que pagar la multa que le impuso el juez Miguel Aguirre por poner propaganda electoral fuera de plazo, ayer el ánimo de la diputada era totalmente distinto.
Menos desafiante que por la prensa, la parlamentaria llegó puntual al juzgado de policía local de San Joaquín, donde no sólo tuvo su primer cara a cara con el magistrado, sino que además se encontró con la sorpresa de que Aguirre la esperaba con dos nuevas violaciones a la Ley de votaciones y escrutinios, por las que deberá pagar un total de tres UTM, equivalentes a $110.697.
Aunque el tira y afloja se alargó por casi una hora, antes de las diez salió humo blanco y la parlamentaria anunció que pagaría la multa. «No tengo vocación de mártir, ni menos de víctima», aseguró, por lo que se ahorrará cinco noches en el calabozo.
«Buena para el show»
Pero la incursión judicial de la parlamentaria no estuvo exenta de polémica, pues a la salida de su cita con el juez un grupo de vecinos de su distrito la increpó duramente ante las cámaras de televisión y la acusó de «ser como buena actriz, buena para el show».
Al menos eso fue lo que le dijo Silvia Parra, quien insistió en que «la diputada convocó a la prensa para tener farándula y cámaras, antes que para abocarse a solucionar nuestros problemas».
«No tengo vocación de mártir, ni menos de víctima»
Diputada Ximena Vidal
Vidal fue increpada por votantes de su distrito.


