Arañas alienígenas, supernovas y el propio Sol podrían matarnos en un tris
Libro de astrónomo plantea los más que posibles escenarios para el tan temido apocalipsis.
La intención de esta nota no es que usted salga corriendo ni que duerma con miedo. Pero si eso lamentablemente ocurre, qué le vamos a hacer.
En momentos en que en Chile estamos pendientes de que el suelo no se mueva más de la cuenta, el diario español «El Mundo» trajo a colación un libro que pide que mejor pongamos la mirada sobre nuestras cabezas. «La muerte llega desde el cielo. Así terminará el mundo», del astrónomo Philip Plait, plantea una serie de situaciones, conocidas la mayoría a través de la ciencia ficción, que debieran causarnos más pánico que los estertores terrestres del último mes.
Claro, puestas una tras de otra, todas suenan terroríficas. Pero tranquilo, la lógica indica que sólo alcanzaremos a sufrir una de ellas. Tome nota.
El esperado meteorito .- «La Tierra se halla situada en una galería de tiro cósmica y el Universo nos tiene en su punto de mira», plantea el apocalíptico texto de Plait, que le pone nombre a este terror venido desde el aire. El meteorito Apofis, de 250 metros de diámetro, tendría fecha de impacto con nuestro planeta para el 13 de abril de 2029.
No sigas creciendo, Sol.- El tema pasa porque el astro rey crece y crece, y llegará el minuto en que sea tan inmenso que el calor en la Tierra será tan extremadamente asfixiante que la atmósfera saldrá expulsada hacia el cosmos. Esto provocará que el planeta se derrita.
Pero, calma: esto no pasará antes de 6.000 millones de años.
Ataques de arañas alienígenas.- En este apartado, el astrónomo Philip Plait recurre más que a datos empíricos, a su imaginación. Según el científico, quien trabajó siete años en la Nasa, los extraterrestres tendrían una capacidad tecnológica inimaginable y, curiosamente, forma de araña.
Supernova no es sólo un grupo musical.- Las supernovas son explosiones de estrellas distantes. Pero si uno de estos fenómenos del universo «naciera» a menos de 25 años luz de nuestro planeta, el resultado podría ser devastador. El nacimiento de una supernova emana rayos gamma, que de alcanzar a la atmósfera, borrarían la mitad de la capa de ozono.
Pero no seríamos los primeros damnificados. «El Mundo» recuerda que antes de llegar acá, los rayos aniquilarían a su paso a la Estación Espacial Internacional. Y al ratito, al amanecer de un nuevo día, la luz nos quemaría vivos.
La estrella con más posibilidades de pasar a ser una supernova, o sea, con más posibilidades de hacerse pedacitos, está a unos 430 años luz y se llama Betelgeuse.
Que nos trague un hoyo negro.- Estos surgen de la muerte de una estrella y en palabras simples son «pozos sin fondo que devoran todo aquello que encuentran a su paso». Obviamente, si la Tierra se aproximara a uno, no pasaría mucho tiempo para ser tragados y dejaríamos de existir. Pero lo llamativo del asunto, por verle el lado simpático al desastre, es que antes de ser engullidos totalmente por el agujero, los humanos nos veríamos flotando en el aire por la igualdad en la gravedad que se produciría entre la del hoyo negro y del planeta.
Se viene el 2012
Ufólogos se juntan en México
Más de 40 oradores se reunieron desde el viernes hasta ayer en Ciudad de México, en una cumbre de especialistas en ovnis. La reunión, denominada «2012: una nueva conciencia», buscaba poner sobre la mesa las últimas evidencias de vida extraterrestre.
Obviamente, la cercanía del 2012, año estigmatizado ya como el del fin de los tiempos, copó buena parte de la discusión.
«Creo que (el Día del Juicio) va a ser un día normal. Pero pienso que ahora mismo están ocurriendo muchas cosas: terremotos, tormentas, un invierno increíblemente frío en muchas partes del mundo. Sé que mucha gente va a sufrir, pero probablemente pueda ser un nuevo comienzo para la humanidad», se aventuró con la BBC el ufólogo mexicano Jaime Maussan, asistente al evento.


