La tradicional fuente de soda de Plaza Italia dejó de funcionar el sábado, tras 40 años
El espacio será ocupado por otra sucursal de El Rey de las Micheladas, que mantendrá parte del mobiliario.
Sin el clásico letrero rojo que por décadas lo hizo inconfundible, el Prosit amaneció este lunes en pleno proceso de cambio. Solo se mantenía el cartel azul, mientras al interior una decena de trabajadores entraba y sacaba materiales, en medio de una remodelación que comenzó apenas horas después de su cierre definitivo. La noche del sábado fue el último turno de la histórica fuente de soda de Plaza Italia; el domingo en la mañana ya habían iniciado los trabajos.
Pese a las intervenciones, el local aún conservaba parte de su estructura original: la larga barra central con los tradicionales pisos fijos seguía en su lugar, uno de los elementos más característicos del recinto.
Ubicado al costado del Teatro de la Universidad de Chile y a pasos del acceso a Bellavista, el Prosit fue fundado en 1987 por Faustino Fernández, empresario español fallecido hace algunos años. Una de sus características más recordadas era su horario extendido: fue por años de los pocos lugares abiertos de madrugada en el sector, lo que lo convirtió en parada obligada para quienes salían de fiestas, bares o discotecas y buscaban dónde continuar la noche o «bajonear».
«En este mesón no solo se sirvieron platos; aquí se compartieron vidas», señalaron sus dueños en un mensaje de despedida difundido en redes sociales. «Cada rincón del Prosit cuenta una historia de esfuerzo (…) Hoy miramos este espacio con nostalgia y agradecimiento».
Historia pura
El documentalista Haroldo Salas, del proyecto Los Bares son Patrimonio, se enteró del cierre la misma noche del sábado. «Era un punto de encuentro clave desde fines de los 80, donde convergía la cultura under, artistas, noctámbulos y disidencias», explica.
Sobre su estilo, agrega: «Tenía el típico mobiliario clásico de las fuentes de soda chilenas, con asientos pareados y los pisos fijos en la barra, muy en la lógica de los antiguos locales inspirados en el modelo gringo. Era una estética sencilla, pero muy reconocible, que se mantuvo prácticamente intacta durante décadas».
Salas también releva el rol que jugó en la escena cultural de la época. «Por sus mesas pasaron figuras del mundo cultural como el actor Andrés Pérez y la poeta Carmen Berenguer, en una época en que el sector concentraba una intensa vida artística. El origen de las fiestas Spandex se gestó en el Prosit, cuando sus organizadores se juntaban ahí para planificar estos eventos que luego apoyarían al Gran Circo Teatro. Era un lugar donde se armaban proyectos, encuentros y anécdotas que después se volvían parte de la historia del barrio», relata
En los últimos años, la afluencia de público disminuyó, en un contexto marcado por cambios en los hábitos de salida, la pandemia y la reducción de horarios en el sector. «Si la gente no va, estos lugares no pueden sostenerse. Son negocios, y dependen de eso», comenta Salas.
El local será ocupado por una nueva sucursal de «El Rey de las Micheladas». Ignacio «Nano» Orellana, quien arrendó el espacio, indicó que buscarán mantener parte del sello del lugar. «Es un local icónico, culturalmente muy potente. Vamos a tratar de respetar esa tradición, mantener parte del mobiliario y también a los cocineros y meseros, para conservar ese sentido de pertenencia del barrio», afirma.
Según detalló, los trabajos comenzaron de inmediato y el objetivo es abrir en los próximos días. «Estamos corriendo para tenerlo listo lo antes posible, ojalá dentro de la próxima semana», agrega.


