Pez prehistórico y esponja carnívora son exhibidos en Valdivia
El Quimera Fantasma negro vive a mil metros de profundidad.
El zoólogo Alejandro Bravo, cuenta que en el incendio que afectó a la Universidad Austral, el 3 de diciembre de 2007, perdió la mitad de la colección de especies marinas de la zona abisal, que demoró años en obtener.El académico tuvo que partir casi de cero la búsqueda de nuevos animales marinos que viven entre los mil y dos mil metros de profundidad. Y fue buscando hasta que llegaron a sus manos dos tesoros: el Quimera Fantasma negro y la Esponja carnívora, dos extrañas especies nunca antes vistas, que hoy son exhibidas en la exposición «Abyssalia. Habitantes del Océano Profundo», en la casa de estudios.
«Son seres de las profundidades que presentan una diversidad de adaptaciones morfológicas y funcionales debido a la falta de luz y escasez de alimentos. Fueron especies que por algún motivo migraron a las profundidades y se fueron acomodando al medio. Por ejemplo, algunos tienen cuerpos muy delgados o muy anchos para no enterrarse en el fondo. Otros generan luz propia para iluminar el entorno. Presentan formas corporales raras y la mayoría apareció antes que los dinosaurios», explica Bravo.
-Un gran hallazgo.
-Sí, descubrimos una esponja carnívora a mil metros de profundidad en las aguas subantárticas, que tiene la forma de esfera con varias puntas. Sería el único ejemplar de su especie. Aún no ha sido estudiada y por ende no tiene clasificación. En vez de alimentarse de bacterias, lo hace de invertebrados.
-¿Y el Quimera Fantasma?
-Es un pez cartilaginoso, perteneciente a la especie Hydrolagus melanophasmas, descubierta el año pasado. Sin embargo, el que se encontró en las costas de Valdivia es diferente a los conocidos. Vive a 1.400 metros de profundidad. Es pariente del Pejegallo, mide un metro 30 centímetros y pesa 12 kilos.
-¿Cómo los consiguen?
-Son capturados casualmente por pescadores que después los donan y hay estudiantes que los buscan. El Quimera me lo entregó un pescador artesanal, luego que se le quedara entre las redes.
-¿Las redes llegan a 1.400 metros?
-No, de vez en cuando estos animales suben hacia la superficie.
-Ni hablar de comérselos.
-Todo es comestible, pero no respondemos por el sabor. Por su aspecto es difícil que alguien quiera comerlo.
-En la mira de los científicosEsponjas sanadoras
Las esponjas, explica el zoólogo Alejandro Bravo, son seres multicelulares, sin tejidos. Su esqueleto está formado por cristales de sílice y fibra elástica. Además tienen espículas que son como agujas de vidrio microscópicas. «Son las que limpian el océano porque consumen bacterias, excepto por la carnívora (en la foto) que consume invertebrados y mini cetáceos. Aparecieron hace 700 millones de años, por lo que son muy estudiadas por los científicos porque no tienen enfermedades. En ellas buscan nuevos medicamentos anticancerígenos y antivirales».
-Súper chanchito de agua
Este chanchito de agua mide 30 centímetros de largo y su esqueleto está dividido en múltiples partes.
-El impactante Dragón Negro
Debajo de los ojos, posee fotóforos que le sirven para iluminar el ambiente.
Los filudos dientes del Dragón Negro están distribuidos para que sus presas no se escapen.
-Mide 30 centímetros
Araña gigante submarina
Una de las características de las bajas profundidades marinas en el sector antártico es el gigantismo de algunas especies. «Existen crustáceos de 35 centímetros, pulgas de 10 y arañas gigantes de casi 30. No existe una respuesta final que explique estas dimensiones. Solo se sabe que estos tipos tienden a ser muy longevos», dice Alejandro Bravo. Esta araña fue encontrada a dos mil metros de profundidad, carece de abdomen y tanto hembras como machos incuban sus huevos en una «patita extra».
-Rape: el pez dos por uno
El macho se pega a la hembra
El Rape es un pez de profundidad, que fue encontrado en las aguas de la zona central del país. Su particularidad, cuenta el académico Alejandro Bravo, es que casi siempre están en pareja. «El macho es de un tamaño insignificante en comparación con la hembra. Es tan baja la probabilidad de encuentro que cuando el macho se topa con una hembra, la muerde y se incorpora al cuerpo de ella como un parásito y no se separa más, fecundando a su pareja». Además, el Rape posee un señuelo en su cabeza que le sirve para atrapar su comida.


