El viejo Larry tiene unas palabras para la acontecida influencer.
La primera vez que vi a Fran Maira en televisión, en «Gran hermano Chile», imitaba a una oveja. La más reciente, severamente magullada por el desgraciado incidente registrado en las últimas horas, proclamaba que era un ave fénix.
Un claro ejemplo de lo que ahora llaman «therian», en un país que siempre lo ha sido por lo demás (no conozco otro en que las cabras y los gallos hagan una vaca, porque están patos, y se den una manito de gato para pasarlo chancho).
Su cometido como jurado de «¿Cuánto vale el show?» siempre me pareció muy refrescante, sobre todo desde la forma.
Y cuando participó en «Fiebre de baile» entró con un ánimo bastante relajado, lo que contrastó por ejemplo con la parada más belicosa de Ignacia Michelson.
Me atrevo a darle unos consejos envalentonado por la sabiduría que dan los años.
Uno, ¿qué tal si tu arte (es cantante) lo empiezas a anteponer a cualquiera de tus estridencias mediáticas? ¿No crees que sería más elegante y efectivo para que valoremos tu producción musical?
Las comparaciones son odiosas, pero pucha que son sabrosas. Ahí tienes el caso de Myriam Hernández. Impuso su talento interpretativo dentro y fuera de Chile sin recurrir ni por um momento a algún escándalo. Antes de seguir, quiero dejar en claro que la tunda que recibió no puede sino dejarla como víctima de ese episodio. Me estoy refiriendo a la sobreexposición que la persigue y ante la que se deja alcanzar de muy buena gana.
Dicho esto, dos: intenta explorar maneras de comunicarte con tus seguidores de una manera tal que tu feminidad, que no tengo ni una sombra de duda que la posees, aflore más seguido.
Podrás considerar muy anticuadas y hasta sexistas estas recomendaciones, pero tienes que convenir conmigo en que expresiones como «callampa» o «la cabeza de abajo» ni te hacen ver como la lady que eres ni representan el mejor de los modelos de lenguaje para los miles de niños que te admiran.
Tómalo o déjalo, Fran. Depende de qué tan orgullosa te quieras sentir de tu carrera como artista e influencer en unos años más.


