Alice siempre tendrá un lugar especial en mi corazón, dijo Álvaro Morata, capitán de la selección española
Hace un mes exacto el futbolista y la modelo celebraron juntos el título de la Eurocopa. Ambos desmintieron en Instagram la influencia de terceros en la ruptura.
Hace exactamente un mes, Álvaro Morata levantó la Eurocopa en Berlín, Alemania, luego de la victoria de España por 2-1 sobre Inglaterra en la final. Minutos más tarde, besó a su esposa, Alice Campello, en plena cancha. Se tomaron fotos, todos felices. Se fueron de vacaciones, todos contentos.
El viernes, el delantero español fue presentado en el AC Milan, de la Serie A italiana, en su tercera incursión en el fútbol peninsular, después de dos temporadas en distintos años en Juventus. En la ceremonia, no estuvieron ni su esposa ni los cuatro hijos de ambos, Alessandro y Leonardo, de seis años; Edoardo, de tres, y Bella, de uno.
Los más atentos advirtieron que el ex jugador del Real Madrid y el Atlético de Madrid ya no llevaba su argolla de matrimonio cuando la transmisión televisiva mostró sus manos retirando el adhesivo que ocultaba su apellido en la camiseta rossonera.
A medida que los rumores de infidelidad del jugador crecían como mala hierba en las redes sociales, la pareja optó por confirmar la ruptura en sendos comunicados que negaron la participación de otros.
«No ha habido terceros ni ningún tipo de falta de respeto (?) en estos ochos años he tenido una persona al lado que no ha hecho más que priorizarme y cuidarme y respetarme? No nos hemos podido querer más y seguimos haciéndolo, pero llega un momento donde se acumulan muchas incomprensiones mal gestionadas y las cosas poco a poco se estropean y explotan», escribió ella en su cuenta de Instagram, de donde retiró el apellido Morata, aunque no las fotos familiares.
«No ha habido en ningún momento faltas de respeto, solo muchas incomprensiones continuas que poco a poco desgastan las cosas», aclaró él, también en Instagram, que fue justamente el modo en que se conocieron en 2016. Un año más tarde, se casaron en Venecia y se convirtieron en la pareja modelo en el mundo futbolero. Hasta ahora.
Campello incluso lo defendió de las críticas que llovieron sobre el jugador por su desempeño en la Eurocopa: siete partidos, dos remates al arco por encuentro en promedio, un gol. «Me alucina que en vez de animar a un jugador os dediquéis a intentar hundirlo», escribió ella.
«Alice siempre tendrá un lugar especial en mi corazón y todo lo que hemos vivido juntos ha sido increíble y un gran aprendizaje», añadió Morata en su despedida. «Sólo quiero dar las gracias a Álvaro por todo lo que ha hecho por mí, por cómo me ha cuidado, por el papá y marido que ha sido y desearle lo mejor siempre», cerró ella.


