Empresas de papel compraban pasajes que luego revendían en una agencia de viajes falsa
Ministerio Público formalizó a tres personas por estafa y asociación ilícita.
¿Lo curioso? Su funcionamiento no involucró armas ni violencia, sino una operación de ingeniería financiera, utilizando cinco empresas ficticias, una serie de cheques sin fondos y una agencia de viajes falsa.
A los imputados, todos hombres, mayores de edad y de nacionalidad chilena, se les acusa de haber creado cinco empresas falsas: Lucifer Spa, Dórax Spa, Lisci Spa, Metaco Spa y Connect Ingeniería Spa. Con estas, lograron obtener la aprobación de una línea de crédito en Latam Airlines.
«Por medio de la creación de estas empresas ficticias, o empresas de papel, se hicieron representar por personas que fueron reclutadas específicamente para ese efecto. Todo esto ocurrió en un periodo de dos años a contar del 2021, y totaliza ventas por concepto de tickets aéreos por un monto aproximado de 750 millones de pesos», detalló el prefecto Marcelo Romero, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec).
El esquema se apoyó en el programa «Latam Corporate», que permite a distintas empresas comprar pasajes aéreos a crédito con pagos diferidos mediante cheques. Las empresas ficticias aprovecharon este sistema para realizar compras masivas de boletos, bajo la apariencia de que eran destinados para el uso interno de sus trabajadores, según explicó el fiscal Ezio Braghetto, de la Fiscalía Centro Norte.
La agencia de viajes
Este fraude no solo afectó a la aerolínea. Con los pasajes en mano, los estafadores simularon ser operadores turísticos, haciéndose pasar por una agencia de viajes y revendiendo los tickets a terceros. Estos clientes fueron engañados con ofertas que parecían legítimas pero que, en realidad, formaban parte del fraude.
Los pagos que se realizaron mediante cheques, al ser presentados para su cobro, resultaron protestados por cuentas cerradas. Esto alertó a la aerolínea: al detectar la irregularidad, bloqueó los pasajes, dejando a los compradores sin poder utilizarlos, lo que generó una segunda ola de víctimas.
«Estos compradores de los tickets adquiridos fraudulentamente, en su mayoría, no pudieron volar; la compañía aérea los bloqueó al detectar que se trataba de un fraude», indicó el prefecto Romero.
El fiscal Braghetto señaló que la empresa afectada no solo perdió $750 millones, sino que también tuvo que responder frente a quienes adquirieron los pasajes y no los pudieron utilizar.
El prefecto Marcelo Romero dejó una recomendación a compañías que venden bienes o servicios: «Deben estar pendientes de señales de alerta como la antigüedad de las empresas que solicitan la compra contra un pago a crédito, fijarse en aquellos pagos a través de documentos depositados en una cuenta bancaria, esperar a que la transacción se concrete de manera efectiva y no conformarse con el solo registro de un abono».


