Interpretó a un tipo que sufría de alcoholismo y que murió en Reunión de superados
El actor fue papá hace cuatro años y eso le cambió el switch. Empezó sicoanálisis y se acuesta a las ocho de la noche.
Uno de los personajes más queridos en la teleserie ‘Reunión de superados' (Mega), el alcohólico que te daba risa y pena al mismo tiempo, cae para no levantarse. Coke Benavides se había puesto un pellet, asistió a Alcohólicos Anónimos, pero bastó que Matilde (Ignacia Baeza, su ex esposa) le dijera que se iba a la playa con alguien para que todo se derrumbara. En el bar, en sus últimas horas, le confesó a la bartender lo que nunca le dijo a nadie: ‘¿De qué sirve la sobriedad si mi vida va a ser igual una m…'.
Diego Muñoz, el actor que le dio vida a Coke es el opuesto a su personaje y lo pilló justo en un momento de orden. Hace poco más de un año empezó sicoanálisis y eso lo cambió todo: con su trabajo, con su hija de cuatro años y con su manera de pararse en el mundo.
¿Le pegó el personaje en lo personal?
‘Sí, mucho. Mi sicoanalista me dice que los problemas se generan en los vínculos, familia, amigos, amores, y también se sanan en los vínculos. En el vínculo entre el paciente y el sicoanalista. Es un lugar donde uno dice lo que sea y no pasa nada. No te van a maltratar. Al revés: uno se sana y el Coke no tenía esa instancia'.
Le cambió el switch.
‘Me di cuenta de que la lucidez es el mejor de todos los estímulos. Acostarse temprano, despertarse con energía, con ganas. Sin andar cansado ni carreteado. Con el cuerpo dispuesto para los desafíos del nuevo día. Tuve una escena con la hija menor del Coke, donde ella le dice que lo quiere tal cual es, que los problemas se pueden solucionar. Y él está mirándola con una culpa enorme. Fue una especie de epifanía para mí. No quiero estar así. Ni para mí, ni para mi familia, ni para mi hija'.
Los años también abren ese camino.
‘Estoy viviendo la mejor parte de mi vida. A las ocho y media me acuesto con mi hija y le leo. Vemos el amanecer juntos todos los días. Aprovecho mi familia, mi trabajo, mi salud, mi terapia. La vida es muy distinta'.
Lo que no tuvo su personaje.
‘El alcoholismo y cualquiera de las adicciones son una vía de escape. Para no enfrentar los problemas realmente. Y en Chile el alcohol está súper normalizado. Te dicen ¿cómo no te vas a tomar una copita? Está por todos lados. Y está claro que, de todas las adicciones, es la más difícil de rehabilitar. Basta una pequeña grieta para que se vaya la c… Me dijeron que el Coke se iba a rehabilitar, volvería al trabajo y terminaría en un accidente en helicóptero. Esa era la idea. Pero el director dijo que no. Que Coke tenía que recaer. Que era mucho más potente, mucho más real. Que teníamos una gran oportunidad: abordar la recaída, no la rehabilitación'.


