El texto ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y ahora pasó al Senado
El texto sanciona, además, la difusión de datos personales que permitan ubicar físicamente a alguien y la suplantación de identidad, entre otras conductas.
¿Puede ser más específica con esto del consentimiento?
«Nuestro código penal sanciona a quien toma imágenes sin consentimiento de la otra persona y luego las difunde, por ejemplo, alguien que pone una cámara oculta en una habitación de hotel o un baño público, y difunde las imágenes. Pero cuando las imágenes fueron obtenidas con el consentimiento de la otra persona, no hay una sanción por su difusión. Cuando una pareja, como parte de su relación sexo-afectiva, decide enviarse a través de celulares imágenes o videos de connotación sexual o se graba dentro de su intimidad con la expectativa de que esas imágenes queden en la esfera de la intimidad, y luego esas imágenes son difundidas, esto lo que sanciona este proyecto de ley».
El proyecto habla de hostigamiento también.
«Sí, consiste en que una persona, contra la voluntad de la víctima, de manera insistente y capaz de perturbarla gravemente, la sigue o vigila, establece o intenta establecer contacto; la llama o le envía mensajes por cualquier medio. Aquí está la conducta «Bebé reno» ( en la alusión a la serie de Netflix) en que una persona iba todos los días al lugar de trabajo de otra; la esperaba afuera de la casa, le enviaba 70 correos electrónicos, la llamaba por teléfono, a su familia también. Eso es hostigamiento o acoso, tanto digital como físico, ambas conductas están sancionadas por la norma».
El proyecto, además, aborda el envío de contenido sexual no solicitado. ¿A qué se refiere?
«Es el envío de imágenes o grabaciones de órganos genitales o acciones de significación sexual sin el consentimiento de quien las recibe, capaz de perturbar gravemente la integridad física o vida privada de la persona. Pero no basta con un envío único, tiene que ser persistente».
¿La difusión de datos que permiten ubicar físicamente a una persona es la funa que se hace a veces en las redes sociales?
«No es la funa lo que se sanciona, fuimos cuidadosos con eso. Se sanciona lo que se llama doxing , que es la difusión de datos personales, pero no cualquier dato, son los que permitan ubicar físicamente a alguien. No alcanza con poner un número celular para que todos llamen y molesten a la víctima, tienen que ser datos que permitan ubicarla físicamente, con el objetivo que otros la hostiguen o cometan otros delitos. No quisimos criminalizar la funa que en ocasiones es una respuesta legítima frente a la ausencia de justicia, en particular en casos de violencia sexual, donde a veces es difícil probar».
La influencer María Fernanda Bertero denunció recientemente falsos videos íntimos hechos con Inteligencia Artificial, ¿el proyecto sanciona este tipo de deepfake?
«Sí, lo sanciona también. Estamos trabajando en el tipo penal, pero lo ideal es que el proyecto incluya la exhibición no consentida de registros de connotación sexual que, al igual que la pornografía infantil que habla de imágenes reales o simuladas, que también incluya esa frase. También está la suplantación de identidad, que consiste en usurpar el nombre o la identidad de otra persona por cualquier medio, y lo usa para humillarla, solicitar dinero o cualquier efecto dañino».
¿Las sanciones?
«Van desde un día de cárcel hasta 541 días de cárcel, y multa de 5 a 20 UTM. Son agravantes si es contra persona menor de 14 años, conyuges, excónyuges, convivientes; si tienen un hijo en común, o en relación sentimental sin convivencia, porque se aprovecha del vínculo para generar el daño. También es más grave si se hace de manera anónima o para obtener dinero o bienes, como vender imágenes».
¿Usted siente que ha vivido situaciones de violencia digital?
«Ninguna de las que están sancionadas en este proyecto de ley, nunca he sido hostigada por una persona en particular. Si bien recibo comentarios negativos constantemente y, de repente, agresivos, este proyecto no sanciona aquello, sino las conductas reiteradas, capaces de perturbar tu vida, tu integridad física, síquica. Nunca he recibido fotos de genitales, nunca me han suplantado la identidad, nunca he sido víctima de ninguna de las conductas que se tipifican en el proyecto de ley».


