Proyecto de ley será revisado ahora por el Senado
El texto elimina, además, la llamada ley Seca y establece que las personas solo podrán ser vocales de mesa durante dos procesos seguidos, tras lo cual deberán pasar ocho años para volver a ser designados.
Este lunes se discutió y aprobó en la Cámara de Diputados y Diputadas el proyecto de ley que establece que la elección de concejales, alcaldes, consejeros y gobernadores regionales de octubre se realice en dos días, el sábado 26 y domingo 27, para evitar que los locales de votación puedan colapsar dado lo complejo de la elección por el gran número de candidatos.
El proyecto se aprobó en general con 87 votos a favor, 44 en contra y cuatro abstenciones, sin embargo, se rechazaron las sanciones referidas al voto obligatorio y también todo lo relacionado a la regulación de la propaganda electoral en redes sociales, plataformas digitales o canales concesionarios de televisión local o regional. El texto será revisado ahora por el Senado.
La indicación del gobierno para rebajar el subsidio estatal que se entrega a los candidatos por voto conseguido fue rechazada por el Senado, pero aprobado por la Cámara, por lo que la iniciativa que reduce de $1.500 a $970 por cada voto recibido volverá a ser revisada por la Cámara Alta. Esta parte del proyecto es la más polémica y la que provoca mayores divisiones entre los parlamentarios ya que el principal argumento es que con el voto obligatorio son más las personas que van a votar lo que conlleva un mayor gasto para el Estado a través del Servicio Electoral, calculado en 30 mil millones de pesos.
Chao ley seca
Entre otros aspectos del proyecto las personas podrán ser vocales durante dos procesos electorales generales, no más que eso y luego deberán pasar ocho años para volver a ser designados, y se establece que la votación solo se realizará con lápiz pasta color azul.
También se elimina la llamada ley Seca. «Para que la incorporación de un día adicional de elecciones no impacte negativamente a las y los ciudadanos y los sectores involucrados (restaurantes, bares, etcétera), se consideró necesario incorporar algunas medidas, tales como, la precisión del feriado irrenunciable únicamente para el día domingo (27 de octubre) y la supresión de la prohibición de venta de alcohol el día de las elecciones o plebiscitos, entre otras».
La diputada Camila Flores (RN) expuso: «Había mejores alternativas, pero lamentablemente el gobierno se quedó con la única opción de hacer las elecciones en dos días. Por ejemplo, el haber aumentado los locales de votación, haber contado con más mesas disponibles para votar, haber partido más temprano, haber terminado más tarde las elecciones, son todas medidas que, sin duda, hubiesen generado menos impacto. Al menos se consiguió que los feriados no fueran irrenunciables, para no afectar de forma negativa al comercio y las pymes. Por otro lado, sigue existiendo una legítima desconfianza por parte de la ciudadanía respecto al cuidado de las urnas donde se depositan los votos».
El diputado Jaime Naranjo (PS) apoyó la medida, «dado que por la magnitud de la elección las mesas tendrían que estar abiertas 14 horas en un día, lo que es inviable. Y debería, eso sí, estratificarse por edad quienes votan el sábado y el domingo». El diputado Raúl Soto (PPD) defendió que «tener la elección en dos días fomenta la participación y evita aglomeraciones». Mientras que el parlamentario de Evópoli Francisco Undurraga manifestó que el proyecto su bancada lo va a apoyar, al estar de acuerdo con la rebaja en el reembolso por voto. Marlene Pérez de la UDI afirmó: «Las votaciones en dos días no es el escenario ideal por el gasto que significa y el desgaste de quienes tienen que ser, por ejemplo, vocales de mesa y delegados electorales. Además, ante el más mínimo incidente, podría terminar generando dudas en los resultados y eso dañaría la credibilidad en nuestras instituciones».


