Ignacio Walker está a cargo del documental Her shark story, sobre el reencuentro de un padre y su hija
Cuando tuvo al pez cerca, dejé que se acercara y pasó gentilmente frente a mí, como si yo no existiera, rememora.
Ignacio Walker ya tiene una larga carrera en el ámbito de los documentales sobre la naturaleza. Ha trabajado como director, productor y cinematógrafo y destaca por su labor en «Our great national parks», narrada por Barack Obama, de Netflix, que lo llevó a ser nominado a un Emmy. También ha sido parte de «Our planet» con David Attenborough, «Life on our planet» con Morgan Freeman y «Patagonia» con Pedro Pascal.
En medio de este camino, Walker buscó una historia que mezclara la vida animal con una historia humana. Así conoció a Sofía, una joven bióloga marina de las Islas Galápagos que se reencuentra con su padre para investigar al tiburón ballena, en peligro de extinción. Tras cuatro años de trabajo, el documental «Her shark story», se estrena el 20 de mayo en el Santiago Wild Fest en Sala K (entradas en Ticketmaster).
«Lo que pasa normalmente con el cine de conservación es que lo ven solamente las personas que les interesa el tema, entonces yo busqué una historia humana donde me pudiese enfocar en la persona y su relación con la naturaleza y, a través de ese personaje, acercarnos a la naturaleza», explica.
Por esta producción, el chileno pasó un año y medio fantaseando con el momento en que se encontrara con un tiburón ballena, el pez más grande del mar, que mide 12 metros o más. «Nada te prepara para un tiburón ballena de 14 metros. Estábamos en el mar buceando, éramos seis personas bajo el agua y hacíamos tres buceos diarios. De repente tú escuchas un cascabel, ya que cada uno tenía un cascabel submarino que tú sólo lo haces sonar por dos razones: o hay un accidente o hay un tiburón ballena. Y cuando lo escuchas, miras a todos los buzos, y quien lo hizo sonar apunta hacia el lugar donde está el tiburón ballena», rememora Walker. «De repente miré a mi derecha y vi una sombra gigante. El tiburón ballena tiene el tamaño de un bus. Yo quedé en shock, enfocado en filmar, pero dejé que se acercara y pasó gentilmente frente a mí, como si yo no existiera. Es como un espíritu, tiene una presencia casi divina que lo hace muy noble», suma.
¿Qué tan peligrosos son?
«No son peligrosos en el sentido de que no es un cazador activo. No es como el tiburón blanco que tiene esos dientes gigantes. El tiburón ballena es un filtrador, abre la boca muy grande y come peces muy pequeños. Su esófago es del tamaño de una pelota de béisbol. No presenta ningún riesgo para los humanos. Lo que sí, obviamente, uno tiene que tener cuidado porque la cola del tiburón ballena mide dos metros de altura y si al tiburón se le ocurre nadar fuerte o salir de ahí, me puede pegar un coletazo y eso es otra historia. Pero por suerte no fue lo que pasó. En general, son animales muy tranquilos y la audiencia va a tener la suerte de ver esto en pantalla grande».


