Luis Humberto Castillo agredió a Matías Garrido, de 25 años, en el último clásico universitario en el Santa Laura
Garrido ascendió de Tercera a Segunda división con deportes Rengo y Trasandino de Los Andes. Me considero una persona de fútbol, por eso no quise reaccionar a su agresión, dice.
Un video que se viralizó los días siguientes al pasado clásico universitario muestra una agresión de parte de Luis Humberto Castillo, padre del delantero de la UC Nicolás Castillo, a un espectador en el sector Bajo Marquesina del estadio Santa Laura.
Ese espectador era Matías Garrido Vega, entrenador de fútbol de 25 años. El DT dice con orgullo que es el entrenador más joven del fútbol chileno. ‘Con 23 años ascendí con Trasandino y con 24 en deportes Rengo (ambos de Tercera a Segunda División)', cuenta sobre sus logros en 2021 y 2022. En 2023 continuó al mando de Rengo en Segunda y el primer semestre de este año entrenó a Unión Compañías en Tercera A. Hoy en día busca club.
El pasado sábado 19 de octubre, Matías fue al estadio a ver el partido entre la UC y la U. Aclara que no es hincha de ninguno de los dos equipos y que entró gracias a la credencial de entrenador que le entrega la ANFP. ‘Voy frecuentemente a todos los partidos del fútbol chileno, desde tercera división hasta primera. Soy entrenador de fútbol profesional y creo que es parte de nuestra labor estar constantemente mirando y analizando fútbol', dice él.
¿Qué fue lo que pasó para terminar con esa agresión en su contra?
‘Después del segundo gol de Universidad de Chile llamé por videollamada a mi sobrino, de 10 años, que le gusta la U. Lo quise llamar para contarle del gol, porque él lo estaba viendo por TV y siempre tiene un desfase. Entonces lo llamé y le corté el teléfono. Cuatro cinco minutos más tarde lo volví a llamar para preguntarle en qué minuto iba el partido para poder retirarme del estadio, ya que había ido en locomoción pública'.
¿Sólo eso causó la agresión?
‘A mi sobrino le dije textual, ‘¿me retiro o no me retiro?' Esa fue mi pregunta. En ese momento, este caballero que se encontraba abajo mío y debe haber escuchado todo lo que yo hablé por teléfono con mi sobrino, me agarra el pantalón y me empieza a decir que me vaya del estadio tal por cual, más varios improperios. En ese momento nos enfrascamos en una discusión los dos, lo que llevó a que tomara esa reacción de pararse y agredirme con un golpe de puño en la cara'.
¿Por qué usted no reaccionó?
‘No quise reaccionar porque me considero una persona de fútbol y que debemos dar el ejemplo. Yo hago clases a niños chicos y he entrenado a planteles profesionales y no puedo incitar a la violencia en un estadio. También quise evitar los coletazos que podía tener posteriormente, como que haya llegado Carabineros, haberme llevado detenido. Creo que un profesional del fútbol no puede caer en eso'.
¿Sabía que quien lo agredió era papá de un jugador de la UC?
‘No, nunca supe. Hasta al día siguiente, que tenía casi 500 mensajes en WhatsApp porque se había hecho viral el video y claro, en todos lados salió que era el papá de Nicolás Castillo'.
Garrido cuenta que puso una denuncia al día siguiente de la agresión. ‘Lo pensé y creo que denunciar ayuda, al menos, a marcar un precedente. Fui a Carabineros, denuncié todo el hecho y constaté lesiones como corresponde. Ahora me pasó a mí y no quiero que el día de mañana le pase a nadie más, menos a un adulto mayor o a un niño', dice.
‘Por suerte, justo para ese partido no estaba habilitada la venta de entradas para el público general. Yo pude entrar con mi credencial de la ANFP, pero mi sobrino no pudo ir. Al final fue para mejor, porque no sé qué hubiera pasado si él estaba ahí y presenciaba eso', reflexiona el joven DT.


