Las fibras naturales de origen animal son enemigas del calor; fíjese en este ícono en las etiquetas

La composición de una prenda es clave para determinar cómo lavarla y secarla, comenta académica UC
Llegó mayo con bajas temperaturas. El sol, cada vez más esquivo, empuja a desempolvar la siempre útil secadora de ropa.
En simple, este electrodoméstico sopla aire caliente a través de las prendas, lo que acelera el proceso de evaporación del agua. Es muy conveniente en viviendas con poco espacio para tender la ropa al aire libre: sus ciclos de secado permiten que una pilcha esté lista en menos de una hora.
Sin embargo, las secadoras también tienen mala fama: que encogen y hasta derriten la ropa, que gastan mucha energía, que dejan las telas arrugadas. Según Roberto Maitland, product manager HA de Midea Carrier Chile, «el encogimiento se da debido al calor excesivo o al secado demasiado prolongado: es importante leer las instrucciones de uso de cada prenda para que esto no suceda».
Una regla clara: si en una etiqueta aparece el símbolo del círculo con una X, simplemente esa tela no se puede secar en secadora.
Lina Cárdenas es académica e investigadora de la Escuela de Diseño de la Universidad Católica, y doctora en fibras y polímeros textiles de North Carolina State University. «Lo importante es entender que la composición de una prenda es clave para determinar cómo lavarla y secarla», advierte.
Explica que los textiles están compuestos por distintos tipos de fibras, que pueden ser naturales, de origen vegetal o animal; artificiales, de origen natural pero con modificación química; y sintéticos, es decir, fabricados en laboratorio con químicos.
No secar
¿Sirve la secadora para todas estas telas? La diseñadora textil es tajante en su respuesta: «No, las fibras naturales de origen animal no deben ir ni en la lavadora ni en la secadora. Por ejemplo, seda, lana o cualquier tipo de pelo».
Para esas telas, señala, el calor es fatal: «Las fibras de origen animal tienen una particularidad y es que se fieltran cuando hay alta temperatura, movimiento y humedad: tienen unas escamas que en esas condiciones tienden a enredarse entre sí. Es similar al efecto del frizz del cabello que se genera por la humedad».
«Los ternos de hombre siempre se envían a limpiar a la tintorería y eso es porque la mayoría están hechos de lana. Un buen terno es de lana. Este material no se puede lavar ni secar porque se va a dañar, se va a encoger, por lo que es importante lavarlo en seco», ejemplifica.
Roberto Maitland, especialista de Midea, concuerda en que el calor podría afectar ciertos tejidos. Para evitarlo se deben seguir las instrucciones de uso, regulando la temperatura y eligiendo modos para prendas delicadas. «Hay que evitar mezclar telas y dejar la ropa en la secadora por mucho tiempo una vez que finaliza el ciclo de secado», aclara.
Sí secar
¿Qué tipo de textiles son recomendables para la secadora?
«Mayoritariamente fibras naturales de origen vegetal, como el algodón, el lino, y las sintéticas: poliéster, poliamida, spandex, viscosa, etcétera. Sin embargo, es recomendable secarlas a la mínima temperatura. De lo contrario, se deteriora la fibra. Como máximo una temperatura de 60 grados», contesta Lina Cárdenas.
Tecnología
Roberto Maitland, de Midea, comenta que su marca ha desarrollado modelos que cuentan con programas de secado diferenciado dependiendo del tipo de prenda; función antiarrugas para un fácil planchado y menor deterioro de la ropa, y la función «fresh out» que reduce las temperaturas y airea las prendas.
Recomienda dos secadoras «con tecnología de punta»: la secadora de condensación MD200C110W/T y la de ventilación MD100A100/T, ambas con tecnología HealthGuard con Higiene Dry, programa de secado de altas temperaturas que sanitiza la ropa.


