El número uno del mundo enfrentará al chileno el domingo en Roma
Pese a que el serbio parece imbatible, nolo veo fino, dice Horacio de la Peña.
Un botellazo en la cabeza de Novak Djokovic, que lo dejó tirado en el piso retorciéndose de dolor, encendió las alarmas en Roma, donde el serbio se enfrentará al chileno Alejandro Tabilo por la tercera ronda del Masters 1000 que se disputa en el Foro Itálico.
La botella de aluminio se escapó accidentalmente de la mochila de un hincha que se estaba agachando desde la galería para entregarle un cuaderno para que el tenista pusiera su autógrafo. Nole quedó un buen rato en el suelo y fue sacado por guardias del lugar.
«Recibió atención médica y ya abandonó el Foro Itálico para dirigirse a su hotel. Su condición no es de preocupación», dijeron los organizadores del torneo en un comunicado. «Estaba molesto, pero bien», apuntó Alessandro Catapano, vocero de la Federación Italiana de Tenis. El jugador no requirió sutura.
Fue lo más grave que sufrió en su debut en el Masters, donde derrotó con relativa facilidad al francés Corentin Moutet por 6/3 y 6/1 en una hora y 24 minutos de juego. El paso del tenista galo por el torneo italiano será recordado por dos incidencias: cuando no respondió un punto en el partido anterior, frente al ruso Roman Safiulin y perdió el primer set, y cuando sonó la alarma de su teléfono en pleno partido con Nole.
El domingo, el número uno del mundo enfrentará al chileno Alejandro Tabilo, que también derrotó con tranquilidad al alemán Yannick Hanfmann por 6/3 y 7/6 en dos horas de juego.
«Es una prueba durísima, porque debe enfrentar al campeón vigente de Roland Garros. Pero si hay una superficie donde Nole es más terrenal es en arcilla. Alejandro está en el mejor momento de su carrera, con un nivel de confianza altísimo y se caracteriza por sus múltiples recursos, por ser un gran sacador y alguien que puede atacar muy firme y, al mismo tiempo, defender con talento y variantes. Ahora, con Djokovic, eso no necesariamente alcanza, porque una de sus mayores virtudes es mantener la pelota en juego durante mucho tiempo, con una lectura de juego, defensa y ataque a ratos brillantes. Normalmente, es mejor toparse con Nole en una ronda preliminar que avanzado el cuadro y, además, no viene con mucho ritmo este año», opina Rodrigo Hernández, director de Deportes de la radio ADN.
«Por lo que ha hecho Alejandro este año, podría convertirse en quinto jugador en derrotar a Djokovic esta temporada. Perdió en semifinales en Montecarlo ante Casper Ruud, que también era en arcilla, y tuvo una derrota bastante fea en marzo, en Indian Wells, contra el italiano Luca Nardi, que era 123 del mundo, aunque hacía mucho tiempo que no jugaba en superficie dura. Aun así es un jugador muy difícil, Ale estará enfrentando a una leyenda y es casi perfecto, pero no es un robot y confío en Tabilo, que nos ilusiona, además», añade Macarena Miranda, ex tenista, directora de los torneos ITF en Chile.
«Creo que Djokovic todavía no está fino y eso le puede dar una pequeñita chance que tiene que saber esperarla y agarrarla. Tabilo está jugando bien, sólido en los dos lados y el revés cruzado de Djokovic, con el que hace mucho daño, va justo sobre la derecha de Tabilo, que es zurdo. Creo que ahí tiene una buena chancecita», opina el coach Horacio de la Peña (elpulgadelapena en Instagram).
La muñeca obligó a Thiem a colgar la raqueta
«He tenido éxitos y trofeos con los que nunca soñé. Ha sido un viaje increíble. Al final he llegado a la conclusión de que esta decisión de poner fin a mi carrera al final de esta temporada es la única correcta», dijo el tenista austriaco Dominique Thiem, de 30 años, hasta hace poco más de un año fue pupilo de Nicolás Massú. Las lesiones lo obligaron a colgar la raqueta. «Hay algunas razones detrás de ello: en primer lugar, por supuesto, mi muñeca. No está exactamente como debería y como la quiero. La segunda razón es mi sentimiento interior: llevo mucho tiempo pensando en esta decisión», añadió el deportista que fue tercero del mundo en 2020 (hoy está 117) y ganó 17 títulos y 30 millones de dólares en premios.


