Galeno del grupo de ayuda alega que las fotos fueron sacadas de contexto.
Uno de los primeros en alzar la voz fue el presidente del senado boricua, Thomas Rivera Schatz, pues ese cuerpo legislativo coordinó la misión «Salvemos Haití» que llevó a los profesionales a la localidad dominicana de Jimaní, en la frontera con la nación afectada por el sismo. «Son crudas e insensibles», dijo.
El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Eduardo Ibarra, tampoco calló: «Es patético. Esperamos una explicación. Que digan que fue una fiesta después de trabajar 48 horas seguidas o algo así que pudiera ser entendible».
Pero dentro de la vorágine de censura, también hubo voces que defendieron a los profesionales. Una de ellas fue la anestesista Enid García, quien viajó a Haití en una misión anterior. «No me cabe duda que se trabajó con los estándares de la medicina», apuntó a Wapa Radio, remarcando que en la labor de sus colegas no hubo fatalidades. «De eso debiéramos sentirnos orgullosos», añadió.
Dentro de los involucrados, el ortopedista Sepúlveda, que aparece con la sierra en mano simulando una amputación, fue el primero en ponerle el pecho a las balas. «Lo único que deseaba mostrar eran las condiciones extremas en las que debíamos trabajar, a diferencia de Puerto Rico donde usamos una especie de tijera hidráulica», declaró.
El pediatra Carlos Ortiz, quien sale sosteniendo una metralleta junto a militares dominicanos, también minimizó el hecho. «Ellos quisieron sacarse unas fotos con nosotros y nos entregaron las armas. Si hubiese sabido todo el revuelo que creó la foto, no me la hubiese tomado», sentenció.


